miércoles, 3 de julio de 2013

-CAPÍTULO 29: MOVIDA-




-¿Qué tal estoy?-Bea salió del probador con su conjunto nuevo y el maquillaje puesto.
-Te queda perfecto, si Héctor estuviera aquí seguro que se tiraba a por ti.-Contestó Laura cruzándose de piernas.
-¿Y yo cómo voy?-Preguntó Stella saliendo del baño echándose gloss rosa.
-Preciosa, como siempre.-Dijo Bea retirándola un mechón de la cara y subiéndole las gafas.
-Me siento rara con esto, los tacones son demasiado altos.-Comentó Alice mientras entraba a la habitación mirando al suelo.
-No digas bobadas, estás genial, y los tacones te quedan de muerte.-Añadió Laura poniéndose de pie.- ¿Bajamos abajo? Creo que nos están esperando.
Bajaron las escaleras y fueron al salón, pero no había nadie.
-Ya veo cómo nos esperan, como se hayan ido les mato.-Refunfuñó Laura.
-Estamos aquí. Lo sentimos.
Las chicas se giraron y vieron a Liam y Niall bajando por las escaleras a todo correr.
-Os quedan muy sexys los trajes.-Soltó Bea.
-Gracias, a vosotras también. Quiero decir bien, o sea no es que no seáis sexys, que también pero… Mejor me callo.-Contestó Liam.
-Sí, mejor.-Dijo Alice sonriendo.
-La verdad es que os quedan muy bien a todas.-Niall miró a Alice y la giñó un ojo.
-Gracias duende.-Dijo Stella.-Y ahora que ya nos hemos piropeado, ¿podemos llamar a Louis para ver a qué hora llegan?
-Claro yo le…-Justo en ese momento sonó el timbre.
-Voy a abrir.-Laura salió lo más rápido que le permitieron sus tacones a abrir la puerta, y allí estaban todos: Louis, Eleanor, Paula, Zayn y Harry.
-Hola chicos. Vais muy guapos.
-Gracias, tú también.-Harry se adelantó a todos y le plantó un beso en los labios a Laura.
Louis y Zayn carraspearon y Harry y Laura se separaron.
-Me pones los cuernos con Laura, me parece fatal-soltó Louis.
-Y tú a mí con Ele, no te jode.
-Vigila ese vocabulario Styles.-añadió Paula entrando al salón.
-Lo intentaré.
Todos pasaron y se saludaron entre sí, estuvieron hablando un rato y a las nueve de la noche se prepararon para salir.
-Mierda, me he dejado unas cosas arriba, ¿me esperáis?-Dijo Alice.
-Ya la espero yo.-Dijo Niall.-Vosotros id yendo, sé dónde está la disco.
-Está bien.-Dijo Zayn.-Hasta ahora chicos.
Todos se fueron por la puerta menos Niall que se quedó en el salón hasta que Alice subió a su habitación y luego la siguió.
-¿Qué buscas?-Preguntó Niall desde el umbral de la puerta.
-Mi chaqueta y unas converse, para luego. Ya nos podemos ir.-Contestó Alice sonriente.
-¿Tan pronto?-Preguntó Niall acercándose a ella.
-Sí, nos están esperando.
-No te me vas a escapar esta vez.-Niall agarró suavemente a Alice por el cuello y la besó apasionadamente. Se apartó un poco y apoyó su frente sobre la de ella.
-Niall… Sabes que me encantan nuestros encuentros amorosos, pero nos están esperando.-Susurró Alice perdiéndose en los ojos azules de Niall.
-Ya saben que llegaremos tarde ¿no? Y esta vez un beso no es suficiente. Te quiero a ti, al completo.
Alice se mordió el labio, encaró una ceja y cerró los ojos.
-¿A qué te refieres duende?-Dijo un momento después.
-A que quiero que seas mía, yo ser tuyo, aquí y ahora.
-Suena tentador pero como se me estropee el pelo Stella me mata.-Se excusó Alice.
-Me da igual que te mate, a mí me acosarán a preguntas.-Niall guardó silencio y añadió:
-Por favor. Te amo.
Alice besó a Niall, enredó las manos en su pelo y se pegó a él, que respondió a su beso y la alzó hasta que las caderas de ambos estuvieron perfectamente alineadas.
-Niall, espera.-susurró Alice.-No puedo hacerlo… No aún.
Niall se separó de Alice lentamente, la miró a los ojos y apartó un mechón rizado que caía suavemente sobre ellos.
-Está bien. No puedo obligarte, ¿no?-Dijo sonriendo.
-Puedes, pero me quieres demasiado.-Contestó Alice colocándose un poco el pelo.- ¿Vamos? A ver si a empezar a sospechar.
-Claro, tú primero.-Dijo Niall haciendo un gesto y dejándola pasar por la puerta.
Salieron de casa y cogieron la moto de Niall, plantándose en la discoteca en diez minutos.
-Por fin llega la parejita feliz.-Dijo Laura cuando les vio entrar por la puerta.
-No encontraba su chaqueta.-Se excusó Niall sonriendo a Alice.
-Sí, la chaqueta…-Contestó Louis giñándoles un ojo.
-No seas malpensado tío.-Resopló Niall.
-Bueno, yo sólo lo digo, no me fío de ti Horan.
-Mira que sois pesados, en serio.-Contestó Alice rodando los ojos.
-Bueno, todos somos muy pesados y todo lo que queráis, pero yo he venido aquí a divertirme, así que vamos a pedir una copa y a bailar un rato. Espero que no nos ataque ninguna fan.-Dijo Harry guiñándole un ojo a Laura.
-¿Me estás diciendo que yo te ataqué?-Dijo Laura haciéndose la indignada.
-Te estoy diciendo que agradezco que fueras tú la fan que me atacó.-Harry le plantó un largo beso a Laura.
-Es muy bonito que os metáis la lengua, pero iros a un hotel por dios…-Resopló Liam.
-Déjales que sean felices.-Contestó Paula sonriendo.
-Si yo les dejo, pero que sean felices en su casa.
-Sois peores que mi hermano.-Dijo Alice sin poder evitar sonreir.
-Vale, ahora que ya somos todos felices y demás, ¿podemos pedir una copa?-Preguntó Eleanor abrazando el brazo de Lou.
-Vale, vamos.-Contestó Bea yendo rápidamente a la barra y pidiendo un gin-tonic.
Cada uno pidió una bebida y luego las chicas se fueron a bailar a la pista. Estuvieron varias horas allí. Era bastante tarde y se cansaron de bailar con esos super taconazos, así que bajaron de la pista de baile y se fueron a un rinconcito apartado con los chicos.
-¿Las reinas de la tarima se han cansado de ella?-Preguntó Zayn riéndose.
-La tarima se ha cansado de nuestros tacones diría yo.-Contestó Stella dejándose caer al lado de Liam.
-Intentad bailar más de tres horas con tacones de aguja de quince centímetros y luego hablamos.-Añadió Laura quitándose los tacones y sentándose encima de Harry.
-Os dije que no era buena idea.-Resopló Alice sentándose al lado de Niall.
-Pues a mí no me duele nada.-Contestó Eleanor sentándose formalmente al lado de Lou.
-Ele, tú podrías dormir con tacones si te dejaran.-Dijo Paula entre risas.
-Tienes razón.-Contestó riendo.
-Bueno, ha merecido la pena. Además, para estar guapa hay que sufrir.-Concluyó Bea.
-Bueno reinas de la tarima, ¿qué os parece la disco?-Preguntó Niall rodeando con el brazo a Alice.
-La verdad es que está bastante bien.-Contestó Paula acurrucándose al lado de Zayn.
-Sí, la música es buena y el ambiente también, parece tranquilo.-Añadió Stella.
-La verdad, no parece que vaya a haber ninguna pelea ni una redada policial como en las otras discotecas.-Dijo Harry mientras abrazaba a Laura por las caderas
-Nunca se sabe, tal vez…-Comenzó a decir Niall.
Justo en ese momento la puerta de la discoteca de abrió de golpe y comenzaron a entrar policías.
-¡Mierda, nos han pillado!-Gritó el camarero.
Todos comenzaron a salir por las puertas traseras de la disco mientras eran perseguidos por los policías. De repente un grupo de antidisturbios entró y comenzó a detener gente.
-Joder, joder, joder. ¡Vámonos de aquí!-Gritó Harry al ver el panorama.
En cuanto echaron a correr hacia la puerta varios polis se les echaron encima, les detuvieron y les metieron en un coche.
*Minutos más tarde*
En cuanto los policías bajaron a los chicos del coche y los metieron en un edificio de varias  plantas de color gris los llevaron a una sala con varias sillas y un escritorio.
-Ha habido una equivocación.-Dijo Liam.- Nosotros no hemos hecho nada malo.-Continuó lo más educadamente que pudo.
-Mantenga la boca cerrada por favor.-Contestó ariscamente un policía que acababa de entrar.
-Perdone, pero no deberíamos estar aquí. No hemos hecho nada.-Dijo Alice frunciendo el ceño.
-Eso lo decidiré yo.-Respondió desafiante.
-Disculpe señor…-Intervino Zayn.
-Cedric Looper.
-Señor Looper. Pero no entiendo qué está pasando.-Continuó tras saber su apellido.
-No se hagan los sorprendidos, sabemos lo que se traen entre manos.-Cedric se sentó en el escritorio y empezó a inspeccionar unos papeles.
-Ya, ¿ahora nos diréis que somos traficantes de drogas no?-Soltó Bea irónicamente.
-Has dado en el clavo. Ahora viene la parte en la que nos dices quién es el camello principal.-Dijo convencido Cedric.
-¿Qué?-Bea no podía estar más sorprendida. Esto no podía estar pasando.
-No se vengan con jueguecitos. Podemos hacer esto por las buenas o por las malas.-Contestó Cedric dando un puñetazo a la mesa.
-¿Esto no son las malas ya?-Resopló Eleanor.
Lou posó una mano sobre su hombro para tranquilizarla. Entonces miró al policía y dijo:
-¿Nos puede contar qué se supone que hemos hecho para estar aquí?
Cedric suspiró y se frotó la cara con las manos, miró fijamente a la pandilla de amigos y dijo:
-Está bien. Esa “discoteca”.-Comenzó a explicar entrecomillando la última palabra.- Es un lugar de reunión clandestino de camellos donde se distribuye droga por toda Londres. Antes tenían otro local, supongo que sabéis la dirección, ¿me equivoco?
-Pues sí.-Interrumpió Alice. Cedric la fulminó con la mirada y siguió hablando.
-En realidad me preocupa poco el local en sí, lo importante es lo de dentro: la droga. Decidme dónde la han escondido y dónde se encuentran vuestros amigos distribuidores.
-Punto uno: no tenemos ni idea de qué nos habla. Punto dos: no sabemos nada de drogas y camellos. Punto tres: íbamos a esa disco a bailar, no a traficar.-Contestó Laura mientras ponía los ojos en blanco.
-Veo que no quieren cooperar. Bien, pues pasarán la noche en comisaría.-Dijo Cedric finalmente tras un momento en silencio.
-¡¿Qué?!-Chilló Alice indignada.- ¿Usted es cortito o algo?
-¿Qué acaba de decir?-Preguntó el policía acercándose a Alice.- ¿Se cree que soy su amigo o qué? ¿Acaso se piensa que por ser chica no puedo hacer una llamada y que la metan en la cárcel por tráfico de drogas y desacato a la autoridad?
-¿Qué autoridad tiene usted sobre mí?-Contestó Alice encarándose a él.
-Para Alice.-Dijo Liam agarrando su brazo. La retiró y la puso detrás de él para luego decirle al comisario:
-Perdónela, está alterada por todo esto, no se lo tenga en cuenta.
-Más le vale a su amiga tranquilizarse antes de mañana si no quiere tener problemas más graves. Ahora acompáñenme a su celda.
-¿Ah, que somos presos?-Dijo Stella sin terminar de creérselo.
-Sí, vamos.-Dijo secante Cedric mientras abría la puerta y hacía un gesto para que le siguieran.
-FIN DEL CAPÍTULO 29-

No hay comentarios:

Publicar un comentario