Liam abrazó más fuerte a Alice, dejándola sin respiración
por un segundo, y luego la soltó.
Las lágrimas de Alice seguían allí, como gotas de rocío
sobre la hierba una mañana de otoño, pequeñas perlitas que rodaban por sus
mejillas sin rumbo fijo y que hacían que pereciera una niña pequeña. Una
adorable y frágil niña pequeña, la misma que Liam adoraba.
Alice se secó las lágrimas con el dorso de la mano, oculta
en su jersey ancho de color azul marino. Liam alargó la mano y retiró con
delicadeza la de Alice, acarició su mejilla suavemente y volvió a bajarla.
-No tienes que sentirlo. No has hecho nada.
-Enamorarte, eso es hacer algo.
-No te pedí que me enamoraras. No es necesario que hagas
algo para enamorarme, ¿entiendes? Es algo que se siente dentro, a veces
influyen las cosas que hace la otra persona por ti y otras no. Una chica puede
matar por ti, amarte como a su vida y que tú no sientas nada por ella, al igual
que otra puede pasar de ti y enamorarte perdidamente de ella. Tú no eliges, tu
corazón lo hace por ti.
Alice se quedó atónita ante esa respuesta. Ese era el Liam
dulce y cariñoso que siempre había estado allí para ella. No podía rechazarle,
pero tampoco quererle. Era una paradoja sin sentido que Alice no podía
afrontar.
-Joder Liam… No debemos… No podemos, lo siento. No puedo
quererte como quiero a Niall, no de esa forma.
Liam agachó la cabeza, lo había intentado todo, pero no
había manera, nunca conseguiría ganarse su corazón, o al menos eso pensaba.
-Lo entiendo.-Dijo subiendo la cabeza y sonriendo como pudo.
-Pero, podemos ser amigos. Si quieres claro…
Liam se quedó pensativo un segundo. Algo era algo, por lo
menos Alice no le odiaba.
-Claro.-Liam sonrió, y tras pensar un instante añadió:
-¿Me harías un favor?
-Claro, dime.
-¿Puedes… volver a abrazarme? Por favor.
Alice lo pensó detenidamente, y finalmente le abrazó sin
decir nada. Liam apoyó la cabeza en el hombro de Alice sin retirar su larga y
espesa melena rizada de él, respirando su aroma una vez más. Puede que fuera la
última vez que pudiera hacerlo.
Liam suspiró y dijo susurrando:
-Te amo.
Alice no dijo nada,
no quería arriesgarse. Se soltó sutilmente de Liam, se levantó de la cama y fue
hacia la puerta.
-Voy a dormir, ha sido un día muy raro… Buenas noches.
-Buenas noches.-Dijo Liam, se tumbó en la cama y pensó en lo
que había pasado. Por lo menos lo había arreglado con Alice, algo es algo. Sin
embargo no le terminaba de gustar la idea que ser solo un amigo. De hecho,
odiaba esa idea.
Alice entró en su habitación y se quitó la ropa, quedándose
en ropa interior, y se metió en la cama,
estaba demasiado cansada como para cambiarse.
Aproximadamente dos horas después de meterse en la cama oyó
cómo las chicas se iban a sus habitaciones, y más tarde Niall.
Alice estuvo varias horas dando vueltas en la cama, pero no
podía dormir a pesar de lo cansada que estaba. Finalmente empezó a pensar en
Niall. Era tentador ir a su habitación con él. Ahora todo estaba arreglado con
Liam, ¿no? Podía ir con él, tal vez así conciliara el sueño.
Se deslizó entre las sábanas y salió al pasillo con una bata
por encima, directa a la habitación de Niall. La puerta estaba entreabierta,
así que entró sin hacer ningún ruido.
Tiró la bata encima de una silla que había por allí y se
acercó a la cama. Niall estaba profundamente dormido, a los ojos de Alice,
parecía un angelito inocente y tierno. Más bien un duendecillo. Su duendecillo.
Se escurrió entre las sábanas y se acurrucó en el pecho
desnudo de Niall. Al parecer él también estaba en ropa interior. Pasó una mano
por su espalda, rodeándolo completamente. Desprendía un calor que la hacía
sentir segura, protegida de cualquier cosa en ese mundo.
-Hola preciosa.-Susurró Niall.
-Lo siento, no quería despertarte.
-No pasa nada. ¿Qué te pasa?
-No podía dormir.-Dijo Alice mirando a Niall. Incluso en la
oscuridad de la habitación se podía apreciar sus ojos azules.
-Pues aquí tampoco vas a dormir.-Dijo rodeando a Alice por
la cintura y atrayéndola hacia él.
-Niall, no me jodas.
-Vale… Lo siento.-Soltó la cintura de Alice y subió la mano
a su espalda.
-No lo sientas. ¿Sabes una cosa?
-Dime.-Empezó a acariciar la espalda de Alice, haciendo que
se estremeciera.
-Que te quiero.-Alice se acercó a los labios de Niall y se
fundió en ellos.
Niall giró a Alice y se puso encima de ella, sin parar de
besarla. Alice arrastró las manos por su espalda pero de repente se paró. ¿Qué
estaba haciendo? Niall la nublaba la consciencia.
-Espera Niall no…-Niall empezó a besarla el cuello, haciendo
que se olvidara de lo que iba a decir.
-Ni-Niall.-Balbuceó Alice.
-Mmhh.-Contestó Niall sin dejar de besar su cuello.
-Recuerda que he venido aquí a dormir.
Niall dejó de besarla, se dejó caer a su lado y dijo en voz
baja:
-Lo siento, me he dejado llevar.
-No pasa nada. ¿Todavía puedo dormir contigo no?-Preguntó
cogiéndole la mano.
-Eso ni se duda.-Se acercó a ella y la rodeó con sus brazos,
besó su frente y la dio las buenas noches. Alice apoyó la cabeza en su pecho y
cerró los ojos, durmiéndose casi al instante.
A la mañana siguiente Alice se despertó bastante pronto. Al
girarse notó que le faltaba algo. Niall ya no estaba. Se incorporó y apoyó todo
el peso de su cuerpo sobre los codos. Escrutó la habitación en busca de Niall,
pero ya se había ido. Se levantó de la cama, cogió su bata y fue a su cuarto.
-¿Dónde vas, preciosa?-Dijo una voz al final del pasillo.
Alice se giró y allí estaba Niall, con comida en la mano, cómo no.
-A desayunar.-Mintió.
-Tu desayuno no está en la cocina.
-Eres un cerdo.
-No pienses mal, literalmente, tu desayuno está en la
habitación, lo he subido para cuando despertases.
-Bueno, entonces te perdono.-Alice giró y volvió a la
habitación de Niall. Efectivamente, su desayuno estaba encima de la mesa.
-Gracias.-Dijo mientras cogía la taza de café y se sentaba
en la cama cruzando las piernas.
-Todo por mi princesa.-Contestó dándola un beso en la
mejilla.
Alice se sonrojó, dio un sorbo al café y añadió:
-¿Has dormido bien?
-Mejor que nunca, tenemos que repetirlo algún día.
-O alguna noche…-Alice bajó su taza de café y miró a Niall,
era perfecto incluso recién levantado.
-Suena tentador. ¿Y tú?
-¿Yo qué?
-Que qué tal has dormido, tonta.
Alice sonrió mirando al suelo y dijo:
-Nunca había dormido mejor.
-Genial, ¿qué tal si bajamos? A ver si van a pensar mal de
nosotros…
-Que piensen lo que quieran, eres mi novio.-Dijo Alice
encarando una ceja.
-Me encanta cuando te pones así.
Niall se acercó a Alice y le plantó un beso en los labios.
-Relaja fiera, que estoy desayunando.-Dijo Alice
relamiéndose los labios.-Ahora te va a saber a café.
-Me da igual, me recuerda a ti.
Niall se levantó, cogió la bandeja y abrió la puerta, luego
se giró y dijo sonriente:
-Si a la princesita no la importa, voy a dejar esto a la
cocina.
Alice se levantó de la cama y dijo dejando la taza en la
bandeja:
-Y si al duendecillo no le importa, voy a cambiarme.-Le dio
un beso y se fue a su habitación.
*Unos minutos después*
Alice salió de habitación con unos pitillos vaqueros y una
sudadera ancha de color granate y bajó al salón. Laura y Bea estaban allí, pero
había otro chico de espaldas que no terminaba de conocer.
-Hola Alice, ¿qué tal has dormido?-Preguntó Bea sonriendo.
-Bastante bien, ¿vosotras?
-Genial fea.-De repente el chico que estaba de espaldas se
giró y lo reconoció al instante, era Lou.
-¡Lou!-Alice fue a abrazarle.- ¿Dónde te habías metido?
-Jaja yo también te he echado de menos. Me había ido de
vacaciones con Eleanor, hacía mucho tiempo que no estábamos juntos.
-Me alegro mucho Lou, ¿tienes hambre?-Preguntó Alice
entrando en la cocina.
-¿Tienes zanahorias?
-Claro, aquí tienes.-Contestó saliendo de la cocina de nuevo
con un par de zanahorias en la mano.
-Bueno chicas, ¿y vosotras qué tal con Niall, Harry y
Héctor?-Preguntó Lou mordisqueando la zanahoria que le había dado Alice.
-Mejor que nunca.-Respondió Laura sonriendo.
-Bueno, lo tuyo ya lo sabía la verdad…-Contestó Lou
sonriendo de oreja a oreja.-Yo ayudé a Harry con tu “pequeña sorpresita”.
-No puede ser, ¿fuiste tú? Sabía que no podía haber sido él
solo.-Contestó Laura perpleja.
-Me debe una muy gorda desde entonces jaja. ¿Y tú con
Héctor?-Añadió Lou mirando a Bea.
-Podría decirse que lo nuestro está muerto. Además ni
siquiera está en Londres, que le den.-Resopló Bea. Lou iba a decir algo, pero
cerró y boca y, dirigiéndose a Alice, añadió:
-¿Y tú con el duende?
Alice sonrió, miró a las chicas, luego a Lou y dijo:
-Nos va mejor que nunca.
-¿Va a haber boda?-Preguntó Lou guiñando un ojo.
-Jajaja por qué no.-Alice se quedó pensativa un instante y
añadió:
-Bueno, más adelante… No me importaría.
-Madre mía, lo acepta y todo.-Dijo Bea sin parar de sonreír.
-Yo lo he hecho con Harry.-Soltó Laura de repente.
Todos se callaron y miraron perplejos a Laura. ¿Habían oído
bien? ¿O es que les fallaba el oído? Fuera como fuese, todos estaban
sorprendidos. Laura se arrepintió de haberlo dicho y comenzó a ponerse roja
como un tomate, por lo que Alice decidió intervenir.
-Eso… Es genial tía. Me alegro por los dos.
-Sí, bueno, está… Genial, ¿no?-Preguntó Lou algo confuso.
-¿Cómo atacas eh tía?-Soltó Bea riendo.-Ahora en serio, ¿de
verdad lo hicisteis?
-Pues… sí. No es malo, ¿no?-Contestó Laura. No sabía dónde
meterse.
-¡Claro que no!-Dijo Lou-
Es genial, Harry te quiere mucho y tú al él también, además, ¿qué mejor
forma de reconciliarse que echando…?
-Cállate Lou.-Añadió Alice entre risas.
-La verdad, sabiendo cómo sois los dos, no me tendría que
haber extrañado tanto.-Dijo Bea.
-¿Nos estás llamando salidos?-Preguntó Laura encarando una
ceja.
-Os estoy llamando… Eso mismo.
-Bueno, relajación, lo importante es que os lo pasasteis
bien.-Intervino Lou.
-Eso relajación.-Dijo alguien detrás suyo.
-Oh mierda. ¿Lo has oído Liam?-Preguntó Laura.
-Pues sí.-Liam rodeó el sofá y se sentó al lado de Bea.- Y
la verdad es que me alegro mucho por los dos, ya estaba tardando el ricitos.
Laura y Bea no pudieron evitar soltar una carcajada, por lo
menos parecía que se lo habían tomado a bien.
-¿Qué me he perdido chicos?-Dijo Niall mientras entraba al
salón.
-Nada interesante, Laura y Harry han tenido sexo duro. Grr.-Soltó
Lou. Laura alargó el brazo y le dio un puñetazo en el hombro.
-Eres idiota.-añadió tras pegarle.-Pero te quiero mucho.
-¿En serio?-Preguntó Niall sorprendido.- Bueno, ya estaba
tardando Hazza…
-¿Veis? Niall me entiende.-Contestó Liam.
-Cambiando de tema, ¿alguien ha visto a Stella?-Preguntó
Bea.
-¿No está durmiendo?-Respondió Liam.
-¿A estas horas? No creo.-Rebatió Alice.-Se habrá ido a
algún sitio, a dar una vuelta o algo.
-Tal vez ha ido a…-Laura comenzó a hablar cuando el sonido
del timbre la interrumpió.
-¡Yo abro!-Gritó Niall mientras saltaba por encima del sofá
e iba hacia la puerta.
-¡Hola Niall! ¿Qué tal?
-Bien Stella, ¿dónde estabas?-Preguntó Niall mientras la
dejaba pasar al salón.
-Me había ido de compras.-Dijo mientras alzaba las cuatro
bolsas que llevaba en la mano.- Esta noche dan una fiesta en una nueva
discoteca y he pensado que podríamos ir esta noche.
Stella pasó al salón y saludó a todos, luego lanzó a cada
una de las chicas una bolsa llena de ropa y se sentó al lado de Alice.
-Informe por favor.-Dijo Alice mientras inspeccionaba la
bolsa.
-Hoy, fiesta en una discoteca nueva, vamos a ir.-Miró a
todos y luego añadió:
-Y no hay escusas, vamos todos.
-Sí, mi general.-Comentó Lou en tono jocoso. Stella le
fulminó con la mirada, por lo que añadió:
-Stella, con cariño ¿eh?
-Ya, ya, calladito estás más guapo Tomlinson.
-¿Llamo a Zayn, Paula, Ele y Harry?-Preguntó Niall sacando
su teléfono móvil.
-Claro, pero que estén aquí a las ocho en punto, arreglados
y listos para la fiesta.
-¿Qué mosca le ha picado a nuestra hispter?-Susurró Laura
acercándose a Bea.
-No sé, pero me gusta.
-Bueno, yo me voy a avisar a Ele y a los demás.-Dijo Lou
mientras se levantaba del sofá.-Os llamo en cuanto hable con ellos. Les diré
que la generala Stella nos obliga a asistir a una fiesta “súper
importante”-Dijo entrecomillando las últimas palabras con los dedos.
-Vale señor “me lo tomo todo a coña”-Soltó Stella
entrecomillando las palabras como él y sacándole la lengua.
-Adiós chicos, nos vemos esta noche.
Lou se despidió con la mano y salió por la puerta. Stella se
levantó y arrastró a las chicas a su habitación para que se probaran la ropa,
dejando a Niall y a Liam en el salón.
*En la habitación de Stella*
-Bueno chicas, os he cogido lo que creo que os va a gustar
más y quedar mejor.-Dijo Stella.-Para ti Laura, lo que te he dado en la bolsa,
vete a probártelo. Bea, tu pruébate lo d tu bolsa. Alice, tú igual, rapidito
que tengo que arreglaros.-Continuó con tono dictatorial.
-Vale, pero relaja tía. En serio, me gustaba más la Stella
hispter y adorable.-Dijo Bea cogiendo su ropa
y yéndose al baño a probársela.
Al cabo de varios minutos Alice, Bea y Laura estaban
alineadas en frente de Stella con sus nuevos conjuntos puestos. Les quedaban
genial, Stella las conocía muy bien.
A Bea la había comprado unos pitillos negros con pinchos
plateados en los bolsillos, una camiseta de hombro caído a rayas blancas y
rojas y un brazalete negro mate.
A Laura una básica abierta por los costados algo
transparente con un top negro por debajo y un cinturón marrón ancho, unos
shorts vaqueros rotos por los bolsillos y un anillo doble
A Alice la conjuntó con unos vaqueros estrechos y rotos con
una camisa blanca básica y una americana negra con botones plateados. También
llevaba un collar dorado con un adorno en el centro.
-Bueno, os quedan genial, como esperaba. Alice, tú vas a
llevar los botines negros de cordones. Bea tú… Los zapatos rojos abiertos y
Laura… Déjame pensar. Ah, ya se, las botas marrones tipo country, quedarán
genial.
-Tengo una duda. ¿A qué viene todo esto de la ropa nueva,
los conjuntos, tu nueva… actitud?-Preguntó Alice inspeccionando su nueva ropa.
-Viene a que me apetecía, es una fiesta importante y si
vamos con One Direction no podemos ir con converse. Y respecto a mi “actitud”
como tú lo llamas, no ha cambiado, simplemente me preocupo por que quiero que
la fiesta sea genial.
-Bueno, pues ahora vamos a comer, que yo tengo hambre y eso.
No pienso ir a una fiesta con el estómago vacío.-Soltó Bea yéndose al baño a
por su ropa.
-Yo también tengo hambre, después de comer nos
arreglamos.-Dijo Laura.- Por cierto Stella, ¿tú qué te has comprado?
-¿Yo? Esto, mirad.-Stella cogió la bolsa y sacó un conjunto
precioso compuesto por unos pantalones blancos y una blusa de tirantes con estampados
morados, azules y negros sobre un fondo blanco y un anillo fino con brillantes
morados.
-¿Qué tacones te vas a poner?-Preguntó Alice acariciando la
suave tela de la blusa.
-Supongo que… No
tengo ningún tacón de estos colores.
-No te preocupes.-Comentó Bea saliendo del baño con su ropa
habitual.-Yo tengo unos botines morados, unos tacones negros y unas cuñas
azules y rosas. ¿Te valen?
-Claro, vamos para abajo que hemos dejado a los pobres
chicos marginados.-Dijo Stella abriendo la puerta de la habitación.
Cuando bajaron por las escaleras se empezaron a oír
gritos. Eran de Liam y Niall.
-Oh, mierda.-Dijo Alice, y salió corriendo al salón.
-¡Eres idiota!-Se oía decir a Niall.
-¡Déjame! ¡Y apártate!-Contestaba Liam.
-¡Chicos parad ya!-Chilló Alice en cuanto entró al salón.
-Hola Alice, ¿te apuntas a una partida?-Preguntó Niall
girándose.
-¿A qué venían esos gritos? ¿Pero estáis mal?
-Es que no me dejaba avanzar, estaba haciendo
trampas.-Contestó Liam sacudiendo un mando de la Xbox.
-Estabais… Jugando a un videojuego.-Alice se tranquilizó de
repente.
-Sí, al PES, Niall no dejaba de marcarme goles, es un
tramposo.
-No me jodas, lo que pasa es que eres malo, yo no hago
trampas.
-No, es la suerte de los irlandeses ¿no?
-Bueno, ya pasó. Ahora me pasáis el mando que vais a saber
lo que es una goleada.-Soltó Alice aparentando normalidad.
Niall le pasó un mando y Alice se sentó entre los dos.
Entretanto, las chicas habían llegado al salón y estaban flipando con la
escenita que se había montado por el dichoso videojuego.
-¡Toma, toma y toma! Eres penoso Liam-Gritó Alice tras
marcar otro gol.
-Qué falta de civismo y de… ¡Toma! Golazo para ti.-Soltó
Liam marcando un gol a Alice.
-Bueno, os relajáis. Todo el mundo sabe que cuando yo juego
machaco a todos, no os crezcáis tanto.-Dijo Niall cogiendo el mando a Liam, que
ya había perdido por goleada.
-Eso ya lo veremos.-Comentó Alice sonriendo a Niall.
-Estáis locos, va en serio.-Soltó Laura, que estaba
presenciando el partido mientras Stella y Bea hacían la comida.
-Lo sé, pero las mejores personas lo están.-Contestó Alice,
concentrada en el juego.
Estuvieron jugando una media hora, y Alice ganó todas las
partidas por goleada para sorpresa de los chicos, luego comieron y las chicas
se fueron a arreglar, mientras que los chicos se quedaban recogiendo los platos
y jugando otro rato a la Xbox. Iba a ser una noche movidita, pero ninguno lo
sabía.
-FIN DEL CAPÍTULO 28-