viernes, 28 de junio de 2013

-CAPÍTULO 28: “TODO ARREGLADO”-




Liam abrazó más fuerte a Alice, dejándola sin respiración por un segundo, y luego la soltó.
Las lágrimas de Alice seguían allí, como gotas de rocío sobre la hierba una mañana de otoño, pequeñas perlitas que rodaban por sus mejillas sin rumbo fijo y que hacían que pereciera una niña pequeña. Una adorable y frágil niña pequeña, la misma que Liam adoraba.
Alice se secó las lágrimas con el dorso de la mano, oculta en su jersey ancho de color azul marino. Liam alargó la mano y retiró con delicadeza la de Alice, acarició su mejilla suavemente y volvió a bajarla.
-No tienes que sentirlo. No has hecho nada.
-Enamorarte, eso es hacer algo.
-No te pedí que me enamoraras. No es necesario que hagas algo para enamorarme, ¿entiendes? Es algo que se siente dentro, a veces influyen las cosas que hace la otra persona por ti y otras no. Una chica puede matar por ti, amarte como a su vida y que tú no sientas nada por ella, al igual que otra puede pasar de ti y enamorarte perdidamente de ella. Tú no eliges, tu corazón lo hace por ti.
Alice se quedó atónita ante esa respuesta. Ese era el Liam dulce y cariñoso que siempre había estado allí para ella. No podía rechazarle, pero tampoco quererle. Era una paradoja sin sentido que Alice no podía afrontar.
-Joder Liam… No debemos… No podemos, lo siento. No puedo quererte como quiero a Niall, no de esa forma.
Liam agachó la cabeza, lo había intentado todo, pero no había manera, nunca conseguiría ganarse su corazón, o al menos eso pensaba.
-Lo entiendo.-Dijo subiendo la cabeza y sonriendo como pudo.
-Pero, podemos ser amigos. Si quieres claro…
Liam se quedó pensativo un segundo. Algo era algo, por lo menos Alice no le odiaba.
-Claro.-Liam sonrió, y tras pensar un instante añadió:
-¿Me harías un favor?
-Claro, dime.
-¿Puedes… volver a abrazarme? Por favor.
Alice lo pensó detenidamente, y finalmente le abrazó sin decir nada. Liam apoyó la cabeza en el hombro de Alice sin retirar su larga y espesa melena rizada de él, respirando su aroma una vez más. Puede que fuera la última vez que pudiera hacerlo.
Liam suspiró y dijo susurrando:
-Te amo.
 Alice no dijo nada, no quería arriesgarse. Se soltó sutilmente de Liam, se levantó de la cama y fue hacia la puerta.
-Voy a dormir, ha sido un día muy raro… Buenas noches.
-Buenas noches.-Dijo Liam, se tumbó en la cama y pensó en lo que había pasado. Por lo menos lo había arreglado con Alice, algo es algo. Sin embargo no le terminaba de gustar la idea que ser solo un amigo. De hecho, odiaba esa idea.
Alice entró en su habitación y se quitó la ropa, quedándose en ropa interior,  y se metió en la cama, estaba demasiado cansada como para cambiarse.
Aproximadamente dos horas después de meterse en la cama oyó cómo las chicas se iban a sus habitaciones, y más tarde Niall.
Alice estuvo varias horas dando vueltas en la cama, pero no podía dormir a pesar de lo cansada que estaba. Finalmente empezó a pensar en Niall. Era tentador ir a su habitación con él. Ahora todo estaba arreglado con Liam, ¿no? Podía ir con él, tal vez así conciliara el sueño.
Se deslizó entre las sábanas y salió al pasillo con una bata por encima, directa a la habitación de Niall. La puerta estaba entreabierta, así que entró sin hacer ningún ruido.
Tiró la bata encima de una silla que había por allí y se acercó a la cama. Niall estaba profundamente dormido, a los ojos de Alice, parecía un angelito inocente y tierno. Más bien un duendecillo. Su duendecillo.
Se escurrió entre las sábanas y se acurrucó en el pecho desnudo de Niall. Al parecer él también estaba en ropa interior. Pasó una mano por su espalda, rodeándolo completamente. Desprendía un calor que la hacía sentir segura, protegida de cualquier cosa en ese mundo.
-Hola preciosa.-Susurró Niall.
-Lo siento, no quería despertarte.
-No pasa nada. ¿Qué te pasa?
-No podía dormir.-Dijo Alice mirando a Niall. Incluso en la oscuridad de la habitación se podía apreciar sus ojos azules.
-Pues aquí tampoco vas a dormir.-Dijo rodeando a Alice por la cintura y atrayéndola hacia él.
-Niall, no me jodas.
-Vale… Lo siento.-Soltó la cintura de Alice y subió la mano a su espalda.
-No lo sientas. ¿Sabes una cosa?
-Dime.-Empezó a acariciar la espalda de Alice, haciendo que se estremeciera.
-Que te quiero.-Alice se acercó a los labios de Niall y se fundió en ellos.
Niall giró a Alice y se puso encima de ella, sin parar de besarla. Alice arrastró las manos por su espalda pero de repente se paró. ¿Qué estaba haciendo? Niall la nublaba la consciencia.
-Espera Niall no…-Niall empezó a besarla el cuello, haciendo que se olvidara de lo que iba a decir.

-Ni-Niall.-Balbuceó Alice.
-Mmhh.-Contestó Niall sin dejar de besar su cuello.
-Recuerda que he venido aquí a dormir.
Niall dejó de besarla, se dejó caer a su lado y dijo en voz baja:
-Lo siento, me he dejado llevar.
-No pasa nada. ¿Todavía puedo dormir contigo no?-Preguntó cogiéndole la mano.
-Eso ni se duda.-Se acercó a ella y la rodeó con sus brazos, besó su frente y la dio las buenas noches. Alice apoyó la cabeza en su pecho y cerró los ojos, durmiéndose casi al instante.
A la mañana siguiente Alice se despertó bastante pronto. Al girarse notó que le faltaba algo. Niall ya no estaba. Se incorporó y apoyó todo el peso de su cuerpo sobre los codos. Escrutó la habitación en busca de Niall, pero ya se había ido. Se levantó de la cama, cogió su bata y fue a su cuarto.
-¿Dónde vas, preciosa?-Dijo una voz al final del pasillo. Alice se giró y allí estaba Niall, con comida en la mano, cómo no.
-A desayunar.-Mintió.
-Tu desayuno no está en la cocina.
-Eres un cerdo.
-No pienses mal, literalmente, tu desayuno está en la habitación, lo he subido para cuando despertases.
-Bueno, entonces te perdono.-Alice giró y volvió a la habitación de Niall. Efectivamente, su desayuno estaba encima de la mesa.
-Gracias.-Dijo mientras cogía la taza de café y se sentaba en la cama cruzando las piernas.
-Todo por mi princesa.-Contestó dándola un beso en la mejilla.
Alice se sonrojó, dio un sorbo al café y añadió:
-¿Has dormido bien?
-Mejor que nunca, tenemos que repetirlo algún día.
-O alguna noche…-Alice bajó su taza de café y miró a Niall, era perfecto incluso recién levantado.
-Suena tentador. ¿Y tú?
-¿Yo qué?
-Que qué tal has dormido, tonta.
Alice sonrió mirando al suelo y dijo:
-Nunca había dormido mejor.
-Genial, ¿qué tal si bajamos? A ver si van a pensar mal de nosotros…
-Que piensen lo que quieran, eres mi novio.-Dijo Alice encarando una ceja.
-Me encanta cuando te pones así.
Niall se acercó a Alice y le plantó un beso en los labios.
-Relaja fiera, que estoy desayunando.-Dijo Alice relamiéndose los labios.-Ahora te va a saber a café.
-Me da igual, me recuerda a ti.
Niall se levantó, cogió la bandeja y abrió la puerta, luego se giró y dijo sonriente:
-Si a la princesita no la importa, voy a dejar esto a la cocina.
Alice se levantó de la cama y dijo dejando la taza en la bandeja:
-Y si al duendecillo no le importa, voy a cambiarme.-Le dio un beso y se fue a su habitación.
*Unos minutos después*
Alice salió de habitación con unos pitillos vaqueros y una sudadera ancha de color granate y bajó al salón. Laura y Bea estaban allí, pero había otro chico de espaldas que no terminaba de conocer.
-Hola Alice, ¿qué tal has dormido?-Preguntó Bea sonriendo.
-Bastante bien, ¿vosotras?
-Genial fea.-De repente el chico que estaba de espaldas se giró y lo reconoció al instante, era Lou.
-¡Lou!-Alice fue a abrazarle.- ¿Dónde te habías metido?
-Jaja yo también te he echado de menos. Me había ido de vacaciones con Eleanor, hacía mucho tiempo que no estábamos juntos.
-Me alegro mucho Lou, ¿tienes hambre?-Preguntó Alice entrando en la cocina.
-¿Tienes zanahorias?
-Claro, aquí tienes.-Contestó saliendo de la cocina de nuevo con un par de zanahorias en la mano.
-Bueno chicas, ¿y vosotras qué tal con Niall, Harry y Héctor?-Preguntó Lou mordisqueando la zanahoria que le había dado Alice.
-Mejor que nunca.-Respondió Laura sonriendo.
-Bueno, lo tuyo ya lo sabía la verdad…-Contestó Lou sonriendo de oreja a oreja.-Yo ayudé a Harry con tu “pequeña sorpresita”.
-No puede ser, ¿fuiste tú? Sabía que no podía haber sido él solo.-Contestó Laura perpleja.
-Me debe una muy gorda desde entonces jaja. ¿Y tú con Héctor?-Añadió Lou mirando a Bea.
-Podría decirse que lo nuestro está muerto. Además ni siquiera está en Londres, que le den.-Resopló Bea. Lou iba a decir algo, pero cerró y boca y, dirigiéndose a Alice, añadió:
-¿Y tú con el duende?
Alice sonrió, miró a las chicas, luego a Lou y dijo:
-Nos va mejor que nunca.
-¿Va a haber boda?-Preguntó Lou guiñando un ojo.
-Jajaja por qué no.-Alice se quedó pensativa un instante y añadió:
-Bueno, más adelante… No me importaría.
-Madre mía, lo acepta y todo.-Dijo Bea sin parar de sonreír.
-Yo lo he hecho con Harry.-Soltó Laura de repente.
Todos se callaron y miraron perplejos a Laura. ¿Habían oído bien? ¿O es que les fallaba el oído? Fuera como fuese, todos estaban sorprendidos. Laura se arrepintió de haberlo dicho y comenzó a ponerse roja como un tomate, por lo que Alice decidió intervenir.
-Eso… Es genial tía. Me alegro por los dos.
-Sí, bueno, está… Genial, ¿no?-Preguntó Lou algo confuso.
-¿Cómo atacas eh tía?-Soltó Bea riendo.-Ahora en serio, ¿de verdad lo hicisteis?
-Pues… sí. No es malo, ¿no?-Contestó Laura. No sabía dónde meterse.
-¡Claro que no!-Dijo Lou-  Es genial, Harry te quiere mucho y tú al él también, además, ¿qué mejor forma de reconciliarse que echando…?
-Cállate Lou.-Añadió Alice entre risas.
-La verdad, sabiendo cómo sois los dos, no me tendría que haber extrañado tanto.-Dijo Bea.
-¿Nos estás llamando salidos?-Preguntó Laura encarando una ceja.
-Os estoy llamando… Eso mismo.
-Bueno, relajación, lo importante es que os lo pasasteis bien.-Intervino Lou.
-Eso relajación.-Dijo alguien detrás suyo.
-Oh mierda. ¿Lo has oído Liam?-Preguntó Laura.
-Pues sí.-Liam rodeó el sofá y se sentó al lado de Bea.- Y la verdad es que me alegro mucho por los dos, ya estaba tardando el ricitos.
Laura y Bea no pudieron evitar soltar una carcajada, por lo menos parecía que se lo habían tomado a bien.
-¿Qué me he perdido chicos?-Dijo Niall mientras entraba al salón.
-Nada interesante, Laura y Harry han tenido sexo duro. Grr.-Soltó Lou. Laura alargó el brazo y le dio un puñetazo en el hombro.
-Eres idiota.-añadió tras pegarle.-Pero te quiero mucho.
-¿En serio?-Preguntó Niall sorprendido.- Bueno, ya estaba tardando Hazza…
-¿Veis? Niall me entiende.-Contestó Liam.
-Cambiando de tema, ¿alguien ha visto a Stella?-Preguntó Bea.
-¿No está durmiendo?-Respondió Liam.
-¿A estas horas? No creo.-Rebatió Alice.-Se habrá ido a algún sitio, a dar una vuelta o algo.
-Tal vez ha ido a…-Laura comenzó a hablar cuando el sonido del timbre la interrumpió.
-¡Yo abro!-Gritó Niall mientras saltaba por encima del sofá e iba hacia la puerta.
-¡Hola Niall! ¿Qué tal?
-Bien Stella, ¿dónde estabas?-Preguntó Niall mientras la dejaba pasar al salón.
-Me había ido de compras.-Dijo mientras alzaba las cuatro bolsas que llevaba en la mano.- Esta noche dan una fiesta en una nueva discoteca y he pensado que podríamos ir esta noche.
Stella pasó al salón y saludó a todos, luego lanzó a cada una de las chicas una bolsa llena de ropa y se sentó al lado de Alice.
-Informe por favor.-Dijo Alice mientras inspeccionaba la bolsa.
-Hoy, fiesta en una discoteca nueva, vamos a ir.-Miró a todos y luego añadió:
-Y no hay escusas, vamos todos.
-Sí, mi general.-Comentó Lou en tono jocoso. Stella le fulminó con la mirada, por lo que añadió:
-Stella, con cariño ¿eh?
-Ya, ya, calladito estás más guapo Tomlinson.
-¿Llamo a Zayn, Paula, Ele y Harry?-Preguntó Niall sacando su teléfono móvil.
-Claro, pero que estén aquí a las ocho en punto, arreglados y listos para la fiesta.
-¿Qué mosca le ha picado a nuestra hispter?-Susurró Laura acercándose a Bea.
-No sé, pero me gusta.
-Bueno, yo me voy a avisar a Ele y a los demás.-Dijo Lou mientras se levantaba del sofá.-Os llamo en cuanto hable con ellos. Les diré que la generala Stella nos obliga a asistir a una fiesta “súper importante”-Dijo entrecomillando las últimas palabras con los dedos.
-Vale señor “me lo tomo todo a coña”-Soltó Stella entrecomillando las palabras como él y sacándole la lengua.
-Adiós chicos, nos vemos esta noche.
Lou se despidió con la mano y salió por la puerta. Stella se levantó y arrastró a las chicas a su habitación para que se probaran la ropa, dejando a Niall y a Liam en el salón.
*En la habitación de Stella*
-Bueno chicas, os he cogido lo que creo que os va a gustar más y quedar mejor.-Dijo Stella.-Para ti Laura, lo que te he dado en la bolsa, vete a probártelo. Bea, tu pruébate lo d tu bolsa. Alice, tú igual, rapidito que tengo que arreglaros.-Continuó con tono dictatorial.
-Vale, pero relaja tía. En serio, me gustaba más la Stella hispter y adorable.-Dijo Bea cogiendo su ropa  y yéndose al baño a probársela.
Al cabo de varios minutos Alice, Bea y Laura estaban alineadas en frente de Stella con sus nuevos conjuntos puestos. Les quedaban genial, Stella las conocía muy bien.
A Bea la había comprado unos pitillos negros con pinchos plateados en los bolsillos, una camiseta de hombro caído a rayas blancas y rojas y un brazalete negro mate.
A Laura una básica abierta por los costados algo transparente con un top negro por debajo y un cinturón marrón ancho, unos shorts vaqueros rotos por los bolsillos y un anillo doble
A Alice la conjuntó con unos vaqueros estrechos y rotos con una camisa blanca básica y una americana negra con botones plateados. También llevaba un collar dorado con un adorno en el centro.
-Bueno, os quedan genial, como esperaba. Alice, tú vas a llevar los botines negros de cordones. Bea tú… Los zapatos rojos abiertos y Laura… Déjame pensar. Ah, ya se, las botas marrones tipo country, quedarán genial.
-Tengo una duda. ¿A qué viene todo esto de la ropa nueva, los conjuntos, tu nueva… actitud?-Preguntó Alice inspeccionando su nueva ropa.
-Viene a que me apetecía, es una fiesta importante y si vamos con One Direction no podemos ir con converse. Y respecto a mi “actitud” como tú lo llamas, no ha cambiado, simplemente me preocupo por que quiero que la fiesta sea genial.
-Bueno, pues ahora vamos a comer, que yo tengo hambre y eso. No pienso ir a una fiesta con el estómago vacío.-Soltó Bea yéndose al baño a por su ropa.
-Yo también tengo hambre, después de comer nos arreglamos.-Dijo Laura.- Por cierto Stella, ¿tú qué te has comprado?
-¿Yo? Esto, mirad.-Stella cogió la bolsa y sacó un conjunto precioso compuesto por unos pantalones blancos y una blusa de tirantes con estampados morados, azules y negros sobre un fondo blanco y un anillo fino con brillantes morados.
-¿Qué tacones te vas a poner?-Preguntó Alice acariciando la suave tela de la blusa.
-Supongo que…  No tengo ningún tacón de estos colores.
-No te preocupes.-Comentó Bea saliendo del baño con su ropa habitual.-Yo tengo unos botines morados, unos tacones negros y unas cuñas azules y rosas. ¿Te valen?
-Claro, vamos para abajo que hemos dejado a los pobres chicos marginados.-Dijo Stella abriendo la puerta de la habitación.
Cuando bajaron por las escaleras se empezaron a oír gritos.  Eran de Liam y Niall.
-Oh, mierda.-Dijo Alice, y salió corriendo al salón.
-¡Eres idiota!-Se oía decir a Niall.
-¡Déjame! ¡Y apártate!-Contestaba Liam.
-¡Chicos parad ya!-Chilló Alice en cuanto entró al salón.
-Hola Alice, ¿te apuntas a una partida?-Preguntó Niall girándose.
-¿A qué venían esos gritos? ¿Pero estáis mal?
-Es que no me dejaba avanzar, estaba haciendo trampas.-Contestó Liam sacudiendo un mando de la Xbox.
-Estabais… Jugando a un videojuego.-Alice se tranquilizó de repente.
-Sí, al PES, Niall no dejaba de marcarme goles, es un tramposo.
-No me jodas, lo que pasa es que eres malo, yo no hago trampas.
-No, es la suerte de los irlandeses ¿no?
-Bueno, ya pasó. Ahora me pasáis el mando que vais a saber lo que es una goleada.-Soltó Alice aparentando normalidad.
Niall le pasó un mando y Alice se sentó entre los dos. Entretanto, las chicas habían llegado al salón y estaban flipando con la escenita que se había montado por el dichoso videojuego.
-¡Toma, toma y toma! Eres penoso Liam-Gritó Alice tras marcar otro gol.
-Qué falta de civismo y de… ¡Toma! Golazo para ti.-Soltó Liam marcando un gol a Alice.
-Bueno, os relajáis. Todo el mundo sabe que cuando yo juego machaco a todos, no os crezcáis tanto.-Dijo Niall cogiendo el mando a Liam, que ya había perdido por goleada.
-Eso ya lo veremos.-Comentó Alice sonriendo a Niall.
-Estáis locos, va en serio.-Soltó Laura, que estaba presenciando el partido mientras Stella y Bea hacían la comida.
-Lo sé, pero las mejores personas lo están.-Contestó Alice, concentrada en el juego.
Estuvieron jugando una media hora, y Alice ganó todas las partidas por goleada para sorpresa de los chicos, luego comieron y las chicas se fueron a arreglar, mientras que los chicos se quedaban recogiendo los platos y jugando otro rato a la Xbox. Iba a ser una noche movidita, pero ninguno lo sabía.
-FIN DEL CAPÍTULO 28-

miércoles, 26 de junio de 2013

-CAPÍTULO 27: ESPERANZAS-



Todos estaban sentados en la mesa cuando Alice apareció por la puerta del salón con una bandeja llena de comida en la mano.
-¡Por fin! Me moría de hambre.-Dijo Niall abalanzándose a por un poco del contenido de la bandeja.
-Para, vamos a comer como personas civilizadas.-Dijo Laura dando un ligero manotazo a Niall.
-¿Y no estaba haciendo eso?
-No seáis críos.-Dijo Liam sirviendo un poco a cada uno con una espátula.
-Está rico, ¿qué es?-Preguntó Stella saboreando un trozo de comida.
-Lasaña. Faltan aceitunas. Niall se las comió.-Contestó Alice.
-Tenía hambre. Lo siento.
Hubo un silencio incómodo en el salón hasta que, de repente, Alice se levantó de la mesa, cogió su plato y dijo:
-Yo no tengo hambre.
Salió del salón con su plato medio vacío para dirigirse a la cocina. Niall se levantó también y la siguió.
-¿Qué ha pasado?
-Nada, simplemente no tengo hambre.
Niall la escrutó con la mirada, encaró una ceja y añadió:
-¿Estás enfadada porque me comí las aceitunas?
-¿Qué? Claro que no, es solo que no tengo hambre. Vuelve con los demás, yo voy a irme a dar una vuelta.
-Voy contigo.
-No.-Niall se sorprendió ante esa respuesta tan secante.
-Niall…-Prosiguió Alice- No has hecho nada, pero necesito pensar, estar sola un rato ¿vale?
Niall le plantó un beso en la frente, la sonrió y dijo mientras volvía al salón:
-Vale, pásalo bien.
Alice subió a su habitación, cogió su móvil, su chaqueta y salió de la casa tan rápido como pudo.
Caminó por el camino rodeado de árboles y lujosos chalets hasta el final de la calle, donde cogió un bus y se fue al centro de la ciudad.
Iba absorta en sus pensamientos cuando de repente su móvil sonó. Era un número desconocido.
*Conversación telefónica*
-¿Quién es?
-Soy yo.
-Pensaba que tenía tu teléfono Liam.
-No el de mi casa.
-Ya… ¿qué pasa?
-No entiendo tu comportamiento durante la comida. ¿Por qué actúas así?
-Porque… No es asunto tuyo.-Alice se mordió el labio, ahora se arrepentía de haber dicho eso.
-Vale, sólo quería saber si estabas bien. Adiós.
-¡Espera Liam! No cuelgues.
Liam no dijo nada, por lo que Alice continuó hablando.
-Podemos…  ¿Puedo intentar arreglarlo? Por favor…
-Está bien. Cuando vuelvas… Ya hablaremos.
-Vale, adiós Liam.
*Fin de la conversación telefónica*
Por lo menos tenía una oportunidad para arreglar las cosas, y no iba a desaprovecharla.
Se dirigió a un Starbucks que estaba cerca del centro, el mismo al que había ido con Niall el día que se enteró de la muerte de Dani, no le traía muy buenos recuerdos.
Estaba pidiendo un capuccino cuando una voz gritó su nombre detrás de ella.
-¡Alice! Hola, ¿qué haces por aquí?
-¿Paula? ¡Hola! Yo podría preguntarte lo mismo.
-Tienes razón, ¿qué tal te va?
-Bien.-Mintió Alice.- ¿Y a ti?
-Genial, te tengo que contar muchas cosas.
-Claro será genial, podemos ir…
-Perdona, aquí tiene su café.-Una empleada del Starbucks le tendió su café con una sonrisa de oreja a oreja, Alice lo pagó y Paula y ella salieron del café para dar una vuelta por el centro.
-Bueno, ¿qué tal con Niall?-Preguntó Paula dando un sorbo a su café.
-Bien, bien… ¿Y a ti con…? Espera, ¿sales con alguien?
-Jajaja eso te tenía que contar. Antes no salía con nadie pero... Hace tres días Zayn se declaró. Fue súper romántico…
Paula sonrió tímidamente, se notaba lo enamorada que estaba.
-Me alegro mucho.-Contestó Alice sonriendo también.
-Llevamos poco tiempo juntos, pero creo que duraremos mucho. En realidad… ¿Te estoy aburriendo?
-No tranquila.
-Bueno, pues eso, en realidad nos conocíamos desde que éramos unos críos. Yo siempre he estado enamorada de él, pero bueno, es lógico ¿no?
-Yo también me habría enamorado de él, es tan…
-Perfecto.
-Podría decirse así.
Paula y Alice se miraron y se echaron a reír. Hablaban como si se conocieran de toda la vida cuando en realidad solo habían estado juntas un par de veces.
-Bueno, ¿qué tal están Mary e Isa?-Preguntó Paula.
-¿No te lo han dicho?
-¿El qué?
-Ya sabes, se han ido a Glasgow a estudiar, o algo así me dijo mi hermano.
-Ah, pensaba que se iban el mes que viene… Bueno, ya las llamaré a ver qué tal les va.
Estuvieron hablando durante horas mientras caminaban por el centro de la bonita ciudad de Londres, hasta que Alice se dio cuenta de la hora que era y se despidió de Paula, se la había pasado la tarde volando.
Alice salió corriendo hacia la parada de bus que la llevaría a la calle de Liam y subió corriendo a su casa, no quería esperar más para arreglar las cosas.
Intentó abrir la puerta pero se dio cuenta de que no tenía llaves, así que no quedó más remedio que llamar al timbre.
-Hola cariño.
-Hola Niall. Siento llegar tan tarde.
-Oye, que no soy tu padre, no me tienes que dar explicaciones.-Niall le dedicó una sonrisa, y justo cuando Alice pasaba por su lado añadió:
-Pero sí un beso.
Alice se giró y le dio un beso rápido en los labios, le sonrió y luego continuó su camino.
-Alice, he dicho un beso, no un pico.-Soltó Niall mientras iba detrás de ella sin dejar de sonreír.
-No seas tiquismiquis, ya tienes tu beso.-Contestó mientras subía las escaleras y se dirigía a su habitación.
-No es el que yo quería.-Refunfuñó Niall mientras la seguía por el pasillo y se colaba en su habitación.
-No seas pesado, no te voy a dar…-Alice se giró y se encontró cara a cara con Niall, a muy pocos centímetros de su boca.
-No me vas a dar el qué.-Susurró Niall rodeando a Alice por la cintura.
-No te voy… ¿qué iba a decir?
Niall posó sus labios en los de Alice haciendo que se olvidara de todo.
Alice rodeó a Niall por el cuello y lo atrajo más hacia ella. De repente se separó de ella y sonrió pícaramente.
-Oye, ahora a la que la dejas sin beso es a mí.-Dijo Alice mordiéndose el labio.
-Pobrecita. Me das tanta pena.-Dijo en tono sarcástico y con una sonrisa de oreja a oreja.
-Eres malo.
-Lo sé, soy un maloso.-Dijo acercándose a su mejilla y dándola un beso.-Y ahora si me disculpas, el maloso tiene que ir a su casa para ver cómo van las reformas. Te quiero.
Alice sonrió y le dio un último beso antes de que desapareciera de su cuarto.
Se sentó en la cama y al instante recordó lo que tenía que hacer. Niall la había distraído como siempre, era inevitable, pero por lo menos aún conservaba algo de memoria y bajó corriendo a buscar a Liam.
-Hola Alice, ¿dónde vas?-Dijo Laura, que estaba en el salón cuando bajó.
-Tengo que encontrar a Liam, ¿sabes dónde está?
-Eh… Creo que está en la piscina, si no búscale en el ático, no sé muy bien dónde está.
-Está en el ático, le he visto subir antes.-Bea salió de la cocina en ese momento con una coca-cola en la mano.
-Gracias chicas, voy a buscarle.-Alice volvió a subir las escaleras y fue al ático.
Era una sala bastante grande con el techo inclinado y una ventana abatible a ambos lados de las paredes, pintadas de beige. Tenía una alfombra de pelos azul claro y una cama pegada a la pared con las sábanas del mismo color. Había una lámpara alargada que alumbraba toda la habitación. Junto a la cama había una pequeña estantería y, al otro lado, un armario celeste con varios cajones.
-Hola Liam.
Liam estaba revolviendo entre uno de los cajones del armario y se sobresaltó.
-Hola Alice… No te había oído entrar.
-Ya… ¿Podemos hablar?
-Claro.-Dijo dejando de buscar en los cajones y sentándose en la cama.
Alice se quedó de pie frente a él y comenzó a hablar.
-No hace falta que te diga que esto no puede seguir así.
-Lo sé… Pero…
-Pero nada. Mira, eres  mi amigo y te quiero, pero no de esa forma, ¿entiendes?-Liam asintió con la cabeza- Y Niall también es tu amigo, todos somos amigos. Pero Niall y yo estamos saliendo. Hasta ahí perfecto. El problema viene cuando tú y yo…
-Alice, no soy tontito, sé perfectamente cuál es el problema. Tú me gustas, yo no te gusto, a Niall le gustas, a ti te gusta. Así de simple.
Alice no sabía qué decir ante esa respuesta. No creía que Liam pudiera ser tan mecánico.
-Bueno… Visto así parece doloroso.-Dijo Alice.
-Lo es.
Hubo otro de esos silencios incómodos. Alice se sentó en la cama sin decir palabra, mirando a Liam. En su rostro se notaba esa incomodidad y dolor que sentía. La quería mucho, y ella no se daba cuenta. Pero no, no podía. Ella estaba con Niall, le amaba, se amaban… Pero Liam, a ella le importaba y no podía verle así. No lo aguantaba.
-Liam…-Alice ni se molestó en seguir hablando. Posó una mano sobre su hombro y le abrazó. Liam era reacio a devolvérselo, pero finalmente acabó apretándola con fuerza contra él. Un mar de lágrimas comenzaron a salir de los ojos verdes de Alice. Ahora entendía lo que Liam sentía por ella, y era aún más difícil dejarle marchar.
-¿Estás llorando?-Preguntó Liam en un susurro.
-No.-Contestó balbuceando Alice.
-Pues me estás mojando la camiseta.
-Es que me sudan los ojos.-Liam sonrió ante ese comentario. Alice se hundió en sus brazos  y susurró:
-Lo siento, por todo.
-FIN DEL CAPÍTULO 27-

sábado, 22 de junio de 2013

-CAPÍTULO 26: TROUBLEMAKER-




A la mañana siguiente las chicas se despertaron sobre las nueve y, tras arreglarse, salieron de su acogedor e inundado apartamento para irse a casa de Liam. Cogieron el coche de Alice y salieron a toda velocidad, querían instalarse cuanto antes.
Cuando llegaron y llamaron al timbre no se pudieron llevar una sorpresa mayor.
-Hola chicas, llegáis pronto.
-Niall… ¿Qué haces aquí?-Preguntó Stella sorprendida.
-En mi casa están de reformas, me voy a quedar aquí por un tiempo, ¿qué bien no? Todos juntos aquí, vamos a montarla pero bien.
-Claro, es… genial.-Alice forzó una sonrisa y le dio un beso en la mejilla. Ahora sí que iba a haber problemas, sin duda alguna.
-Bueno, pasad. Ahora aviso a Liam para que os diga…-Antes de que terminara las chicas pasaron corriendo al salón y subieron las escaleras, en busca de un cuarto para ellas.
-¡Yo quiero la habitación con litera!-Se oía gritar a Bea, a lo que Laura contestaba:
-¡La mía es la del espejo en el armario!
-¡¿Cómo que espejo con armario?!-Volvió a gritar Bea, yendo hacia dicha habitación.
-¡Chicas queréis dejar de gritar!-Vociferó Alice desde su habitación, con una cama baja, espejo y un par de estanterías. Simple, pero práctica.
-Como auténticas cabras.-Dijo alguien desde la puerta.
-¿Acaso lo dudabas?-Alice se giró y pasó las manos por el cuello del recién llegado, Niall.
-Nunca lo he hecho.-Se acercó a sus labios, pero de repente añadió:
- Alice… ¿seguro que no quieres dormir en mi habitación?
-Suena tentador pero…-Alice tenía muchas ganas de dormir con él, pero no quería darle celos a Liam, no iba a complicar las cosas más de lo que ya estaban.
-Está bien, pero si cambias de opinión, mi habitación está al final del pasillo.
Niall se dio media vuelta, e iba a salir de la habitación cuando Alice le detuvo.
-Niall yo… entiéndelo, es por mis amigas, no has hecho nada ¿vale?-Niall se quedó pensativo un momento, esbozó una sonrisa y dijo:
-Vale, te espero en la piscina.-La dio un beso en la frente y despareció de la habitación.
Alice se sentó en la cama. Abrió la maleta sin muchas ganas y sacó dos bikinis, uno morado y negro y otro blanco con un lazo azul claro.
Se acercó al espejo y se puso encima uno de sus bikinis, y luego el otro. ¿Cuál le gustaría más a Niall? Resopló y cogió uno al azar, ya la daba igual. Se lo puso y bajó a la piscina con una toalla y sus gafas de sol en el pelo.
Todos estaban abajo bañándose, parecían estar pasándoselo bien.
-Hola Alice.-Dijo Liam, y se acercó a saludarla.
-Hola Liam, cuanto tiempo…-Alice intentaba no mirarle a los ojos y evitar una prolongación de esa incómoda conversación.
-Sí, bastante, deberías meterte, el agua está bien.-Dijo Liam con una sonrisa.
-Sí, será mejor.-Alice rodeó a Liam y se metió en el agua tras dejar la toalla y las gafas en una tumbona. La verdad es que el agua estaba bien. Se metió bajo el agua intentando olvidarse de los problemas cuando un par de manos la agarraron por la cintura y la levantaron en el aire.
-¡Socorro! ¡Me agreden!
-¡No seas cría!-Gritó Niall mientras levantaba más a Alice.
-¡Déjala!-Laura y Bea chillaron al unísono y se lanzaron a por Niall.
-¡Vale, vale! ¡La suelto!-Niall soltó a Alice y salió de la piscina debido al repentino ataque de Laura y Bea.
-Pobre irlandés, ¿no os da pena?-Preguntó Liam, que salió de repente de la cocina con una cerveza en la mano.
-En absoluto.-Dijeron al unísono las tres amigas.
-Pues os quedáis sin postre.-Dijo espontáneamente Niall.
-¿Sin postre? ¿Quién eres, mi padre?-Preguntó Alice encarando una ceja.
-Mejor, tu novio.
-Los novios se pican, aquí hay movida.-Dijo Bea guiñándoles un ojo.
-¿Dónde está Stella?-Preguntó Liam evitando ese tipo de conversación. Le dolía que le recordaran que Alice y Niall estaban saliendo, aunque no se podía quejar, ¿no? Nadie lo sabía, era normal que lo hablaran con normalidad.
-Estoy aquí.-Respondió entrando al jardín rápidamente.-Me estaba poniendo el bikini, soy una lenta, lo sé.
-No pasa nada. ¿Tenéis hambre?-Preguntó Liam.
-Yo sí, y mucha.-Respondió Niall.
-Yo también.-añadió Alice.
Por lo visto todos tenían hambre. Así que Alice y Niall se ofrecieron para hacer la comida mientras que Laura, Bea y Stella recogían sus cosas y Liam ponía la mesa.
*En la cocina*
-Niall, deja de picotear cada vez que saco algo.-Resopló Alice mientras le quitaba el bote de aceitunas de la mano.
-Pero tengo hambre, ¿qué quieres que le haga?
-Aguantarte. Anda, coge esa sartén de ahí arriba, yo no llego-Añadió mientras señalaba una de las sartenes que había en un armario.
-Claro…enana.-Dijo Niall mientras la cogía y se la pasaba con una sonrisa pícara.
-Eres un idiota.
-Pero me amas.
-Pero eres un idiota.
-Un idiota al que amas.
-Esta es una conversación de besugos.
-No, de idiotas.
Alice se echó a reír, hacía mucho que no reía de esa forma. Niall cogió el bote de aceitunas de nuevo, por lo que Alice se le echó encima para recuperarlo. Cada vez que Alice intentaba recuperarlo Niall subía el brazo más y más.
-Niall, dame el bote.
-Quítamelo tú.-Respondió llevándose una aceituna a la boca.
-No llego. Anda, dámelo.
-No, bésame.
-Dame el bote y luego hablamos.
-Pues si no me besas te beso yo.
Niall dejó el bote en la mesa y se apoderó de los labios de Alice, que trataba de rechazar el beso con todas sus fuerzas, pero era demasiado, necesitaba eso.
-Lo siento chicos, ¿interrumpo algo?-Una voz se oyó desde la puerta. Liam, tenía que ser él. Alice se apartó de Niall y, dedicándole una falsa sonrisa dijo:
-No, nada. Nos falta poco para acabar la comida, ve llamando a las chicas.
-Deja, ya las llamo yo.-Se ofreció Niall.-Ahora vuelvo.-La dio un beso en la mejilla y salió de la cocina.
-¿A qué narices juegas Liam?
-No estoy jugando a nada.
-Ya, claro.-Alice resopló y se giró para terminar la comida.
-Oye, no te pongas así. No quería interrumpiros, pero tampoco me parece bien que os deis el filete en mi cara.
-¿Cómo puedes ser tan egoísta?
-¿Egoísta yo? ¿Y tú qué?-Esa respuesta de Liam dejó perpleja a Alice, no sabía qué había querido decir con eso.
-Yo no he hecho nada, no elegí que te enamoraras de mí Liam. No fue mi culpa.
-Claro, no lo entiendes. Mira, déjalo. –Liam se dio media vuelta y salió malhumorado de la cocina. Genial, todo iba de mal en peor.
Alice se dedicó a terminar la comida en silencio, aguantándose las lágrimas por todo lo que estaba pasando. No podía soportar esa tensión entre ambos. ¿Por qué era tan complicado? ¿Acaso no podían llevarse bien, al menos intentarlo?
Estaba absorta en sus pensamientos  cuando Stella entró en la cocina y la dijo con tono serio:
-¿Tan mal estáis?
Alice suspiró y contestó igual de seria:
-Sí. No sé qué más hacer.
-¿Intentarlo?
-¿Crees que no lo intento ya?-Alice se giró bruscamente hacia Stella.- He hecho todo lo que está en mi mano para llevarme bien, pero él no quiere aceptar que…
-Que no estás enamorada de él. Como si fuera tan fácil, Alice.
-Mira, déjalo.-En ese momento se dio cuenta. Era exactamente lo mismo que la había dicho Liam hacía unos minutos. Parecía que, después de todo, no eran tan distintos.
-Vale, lo dejo.-Stella se disponía a salir de la cocina cuando Alice la detuvo.
-No Stella, lo siento. Es que estoy… Rara. Necesito pensar en todo esto, no es… No es culpa de nadie.
-Ya… Bueno, ya estamos todos allí, ¿vienes con la comida?
-Claro.
Stella se fue de la cocina. También lo había jodido con ella. Todo perfecto, fallaba a la gente que más quería. Esto no podía seguir así, tenía que solucionarlo, y creía tener la solución para ello.
-FIN DEL CAPÍTULO 26-

miércoles, 19 de junio de 2013

-CAPÍTULO 25: CATÁSTROFE-



Cuando Bea se despertó por la mañana y puso sus pies desnudos en la tarima del apartamento no pudo reprimir un escalofrío cuando sintió el agua helada en sus pies.
-¡Dios! Esta agua está helada… Espera, ¿agua?- Bea miró el suelo algo más despierta y casi se cae de espaldas al descubrir el suelo cubierto por una capa de agua cristalina, que estaba empapando todas sus cosas. Saltó a la cama de Alice torpemente, despertándola.
-Hey, ¿qué haces? Déjame dormir tía…-Dijo Alice mosqueada, y hundió la cara en la almohada sin hacer caso de Bea.
-Levanta, levanta, levanta, vamos.-Bea comenzó a darle cojinazos en la espalda a Alice, pero esta seguía sin hacerla caso. Como seguía sin dar resultado Bea se acercó a su oído y la dijo:
-Alice, el piso está inundado, tu hermano sigue sin aparecer y seguramente tengamos que pagar la reparación del suelo, pero tú sigue durmiendo.
-¿QUÉÉÉ?-Alice se levantó de repente y miró al suelo. Casi se cae de la cama del susto.-¿Cómo que inundado? ¿Y mi hermano? Joder, mierda…
-Alice, tranquilízate, ya encontraremos una solución…
-¡¿Pero qué…?!- Un grito procedente de la habitación de Stella y Laura interrumpió la frase de Bea. Casi al instante, las otras dos amigas aparecieron por el umbral de la puerta y saltaron a la cama vacía de Bea.
-¿Qué narices ha pasado en el suelo del apartamento Alice?-Preguntó Stella, que estaba flipando.
-Ah, que encima tengo que saberlo yo.-Laura y Stella la dirigieron una mirada asesina, a la que Alice respondió:
-A mí no me miréis, que yo estaba durmiendo.
-Vale, sosegad chicas, vamos a pensar cómo solucionar el problema, pero yo antes tengo que desayunar.-Bea interrumpió la discusión. Esta vez fue a ella a la que miraron mal.
-Igual lo mejor es despertar a tu hermano y luego llamar a un servicio técnico ¿no?-Stella se sentó en la cama y buscó algo donde apoyarse para no pisar el suelo mojado.
-¿Mi hermano? Claro, vamos a llamar a mi hermano irresponsable que por lo visto está desaparecido. Todo muy lógico.-Alice se levantó de la cama y se fue al salón lo más rápido que pudo para no mojarse mucho.
Todas la siguieron al salón y se subieron al sofá, procurando no mojarlo mucho. Alice cogió el teléfono y vio que tenía un mensaje de voz. Pulsó una tecla y lo escucharon. Era de Héctor:
“Emm…Sí, hola chicas. Vereís, me han dado una beca en la universidad de Glasgow y me voy a estudiar allí con Isa y Mary, aunque estemos en verano ahora nos dijeron que fuéramos antes para integrarnos e instalarnos…Siento no haberos avisado antes y haberme ido sin despedirme, pero no tenía otra opción. Cuidad el apartamento y pasáoslo bien lo que queda de verano. Un beso”
Genial. Solas con un piso inundado y cero soluciones a parte de achicar el agua con cubos y tirarla por la ventana. Las cuatro amigas se dejaron caer en el sofá y suspiraron.
-¿Qué podemos hacer?-Preguntó Laura, desesperada.
-Llamar a un servicio técnico o comer algo. Yo opto por lo segundo.-Dijo Alice tocándose el estómago.-Tengo hambre, y con hambre no puedo pensar.
Se levantó del sofá y fue a la cocina, que estaba inundada igualmente, cogió un paquete de cereales y un brick de leche y volvió rápidamente al salón.
-Vale, ahora que tienes comida, vamos a llamar a un fontanero POR FAVOR.-Dijo Stella, exasperándose.
-Por supuesto, marcando.-Alice cogió el teléfono fijo y llamó a un fontanero, que las dijo que iría alguien a mirar la avería en unos pocos minutos.
*30 minutos después*
Llamaron al timbre y rápidamente las chicas se agolparon el puerta desando que fuera el fontanero. Afortunadamente, era él.
-Bueno días señoritas, ¿Cuál es el…?-El fontanero pasó y comenzó a hablar, pero al ver el desastre que había montado en el apartamento se quedó sin palabras.
-Ya, es una ruina. ¿Cuál es el problema?-Preguntó Stella ansiosa.
-Veamos… ¿Dónde está la caldera?
-¿La caldera? ¿Qué tiene que ver?-Preguntó Bea sin entenderlo.
-Si la caldera revienta, afecta a todas las tuberías del apartamento, por lo que pueden abrirse grietas e inundar la casa, como en este caso.
-Pero se puede arreglar, ¿verdad?-Insistió Stella mordiéndose el labio.
-Si me enseñáis la caldera, puedo intentarlo.
Al instante Alice le indicó dónde estaba la caldera y le siguieron hacia ella. Cuando comenzó a sacar herramientas y artilugios de la caja y examinó la caldera, las chicas estaban expectantes. Pasados unos minutos el tipo resopló, se levantó del suelo y las dijo:
-Efectivamente, la caldera explotó y afectó a las tuberías. Me temo que habrá que hacer reparaciones.
-Oh, menos mal.-Dijo Alice llevándose la mano a la frente y resoplando.
-Pero tardaré varias semanas.
-¿!Semanas!?-Preguntaron al unísono las chicas.
-Sí, tengo que levantar el suelo y arreglar las tuberías, y luego está la caldera…
-Bufff… Está bien. ¿Y de cuánto dinero estaríamos hablando?-Preguntó Laura sin terminar de creérselo.
-Tendría que verlo a medida que fuera reparando. Tomad mi número.-Las tendió una tarjeta, recogió sus herramientas y añadió:
-Llámenme cuando hayan recogido sus cosas para poder venir a arreglar este desastre. Un placer.
El fontanero salió por la puerta tras despedirse, dejando a las chicas con el alma a los pies. El padre de Alice iba a matarlas. ¿Y dónde iban a vivir esas “semanas” que había mencionado el fontanero? Todo era una catástrofe absoluta.
-Bueno chicas, lo mejor será pedir ayuda a los chicos ¿no? Seguro que a ellos no les importa que nos quedemos en su casa.-Dijo Bea, luego miró maliciosamente a Alice y añadió:
-¿Por qué no le preguntas a tu perfecto novio si nos podemos acoplar?
-¡Claro que no Bea! Será mejor que simplemente… No sé.
-Tengo una idea. Liam acaba de comprarse una casa gigantesca, seguro que no le importa, allí entramos todas.-Comentó Laura. A Alice se la paró el corazón. Buscó ayuda con la mirada, que se dirigió a Stella. Ella la entendía.
-¡Eres un genio!- Chilló Bea. Ya era tarde, iba a tener que ir a casa de Liam, lo sabían de sobra.
-Bueno… Primero tendremos que preguntarle si nos deja.-Respondió Stella tratando de retrasar la posible mudanza por el bien de Alice.
-Voy a llamarle.-Laura cogió su teléfono móvil y marcó el número de Liam.
*Conversación telefónica*
-¡Hola Laura! ¿Qué tal estáis?
-Pues no muy bien, nuestra casa se ha inundado y no tenemos dónde ir el tiempo que dure la reparación.-Dijo en tono lastimero.
-¿Cómo? Pues no se hable más, os venía a mi casa, tiene habitaciones de sobra para todas. Además, Niall también está aquí, en su casa también están de reparaciones.-Se rio y añadió:
-Total, cuatro más no es nada.
-¡Gracias, gracias, gracias! Te queremos mucho Liam. Pues mañana a las once estamos en tu casa. ¡Chao!-Y le colgó
*Fin de la conversación telefónica*
Laura se giró contentísima y dijo casi gritando:
-Liam es genial, nos deja quedarnos en su casa.
-¡Guay! Voy a empaquetar mis cosas.-Bea desapareció del salón y fue a su habitación, seguida por Laura. Stella y Alice se quedaron solas en el salón.
-Stella… No quiero.
-Alice, inténtalo, no tenemos otra opción. Seguro que ya se ha olvidado.
-No lo ha hecho, estoy más segura. No quiero joder mi relación con Niall por él. Le quiero mucho, pero no de la manera que quiero a Niall, sólo somos amigos…
-Lo sé, no tienes que explicármelo, Alice, se lo tienes que explicar a él.
Alice resopló. Sabía que iba a vivir con él durante un tiempo, pero no quería. Sabía que iba a haber complicaciones con Niall, y eso no era bueno. Si le perdía, moriría. Stella chascó los dedos delante de ella.
-Alice, confía en mi ¿vale? Todo saldrá bien.
Alice sonrió, Stella la ayudaba mucho con todo, era genial.
-Gracias Stella, te debo una. Bueno, varias.
-No tiene importancia.-Se sonrieron.
-Sí la tiene y lo sabes. Será mejor que vayamos haciendo las maletas, a ver qué pasa mañana…-Dijo Alice, desalentada.
-Seguro que nada, tal vez una fiesta, pero nada importante. Anda vamos.
Fueron a su habitación y comenzaron a empaquetar sus cosas, tarea complicada, ya que el suelo seguía inundado y resbalaba demasiado. Tras un par de horas consiguieron reunir todas sus cosas en sus maletas y las dejaron encima de la cama. Luego se dedicaron a recoger la casa todo lo que pudieron para que el fontanero lo tuviera más fácil a la hora de las reparaciones.
Cuando terminaron todas las tareas estaban tan cansadas que se fueron directamente a la cama. Había sido un día duro, y mañana las esperaba algo peor, por lo menos a una de ellas.
-FIN DEL CAPÍTULO 25-