martes, 27 de agosto de 2013

-CAPÍTULO 34: PARA SIEMPRE-



La canción de “Hallejulah” resonaba por cada rincón del pequeño apartamento de Alice mientras iba de una sala a otra recogiendo sus cosas. A cada prenda que metía en su Sansonite morada una nueva lágrima rodaba por su mejilla, por todo lo que había pasado allí, tanto lo bueno como lo malo. Aún no le había dicho nada a las chicas, sabía que si las avisaba se irían con ella, y no iba a fastidiarles las vacaciones en Londres con sus chicos por movidas suyas. Ni siquiera se lo había dicho a su hermano, ni a su madre. A nadie.
Cuando cerró por completo la maleta y se sentó en la cama sin sábanas no pudo evitar llorar con más fuerza. No podía creerse que todo hubiera acabado. Tantas experiencias vividas, tantos buenos momentos, tantas conversaciones, viajes… Todo.
Entonces sonó el timbre.
Se secó las lágrimas y trató de sonreír, poniendo esa cara de “todo está genial, no me pasa nada” mientras se dirigía a la puerta. Cuando abrió se quedó sorprendida al ver a Lou, allí, de pie, con expresión seria.
-Hola Lou, ¿qué haces aquí?
-¿Qué es eso de que te vas?-Dijo ignorando su pregunta y pasando dentro.
-Ya está decidido, mi vuelo sale en una hora.
-No puedes irte.-Lou la miró fijamente a los ojos.
-Sí que puedo, no podéis impedírmelo. Ya se lo dije a Harry.
-Ya, pero Harry no es tan cabezota como yo.-Lou relajó los músculos.-Mira Alice, no puedes joderte las vacaciones por el idiota de Niall. Lo sé, es mi amigo, casi como mi hermano pequeño, pero está comportándose como un auténtico cerdo. He intentado hablar con él y es imposible, no quiere hablar con nadie. No te vayas por favor.
-Lou, no lo hagas más difícil…-Suspiró Alice.
-Bueno, ya veo que no voy a hacerte cambiar de opinión…-Dijo Lou con tono cansino.- ¿Quieres que te ayude con algo?
-No, ya he guardado todo… ¿Me puedes acercar al aeropuerto?
Lou asintió, cargó con sus maletas, y bajaron al coche. Durante el camino, ninguno dijo nada, se limitaron a mirarse de vez en cuando. Los ojos de Alice implicaban tristeza, y orgullo. Los de Lou parecían de piedra, sencillamente, no expresaban nada. Llegaron al aeropuerto.
-¿Estás totalmente segura?
-Absolutamente, y no sabes lo que aprecio que me ayudes, Louis.
***
Mientras tanto, Niall estaba escuchando lo que estaba ocurriendo de boca de Harry, mientras pensamientos de desesperación rondaban su mente.
-Así que, se pira –terminó Harry.
Niall no respondió, corrió a coger su Scooter roja, y emprendió camino al aeropuerto más rápido de lo permitido.
***
Alice se compró una revista, y vio un artículo sobre One Direction. Todos sonrientes. Niall. Un escalofrío la recorrió el cuerpo, y cada milímetro de su cuerpo con la piel de gallina, era un momento recordado con su ex.
-Louis, te quiero muchísimo, en serio, has sido como mi hermano. Eres grande. Eleanor es una chica con suerte –dijo Alice cuando por megafonía advirtieron que era hora de embarcar.
Niall aparcó su Scooter.
-Yo también te quiero, enana. Espero que encuentres a alguien que sepa apreciarte, no como el tonto de… Voldemort.
-¿Voldemort? ¿En serio?
-Sí, de “el innombrable”.
-Se llama Niall. Niall Horan. Y no es tonto. Es lo mejor del mundo –dijo Alice, sin poder reprimir unas lágrimas.
-Adiós,  tonta. Te llamaremos todos los días.
-Más os vale.
-Jajajaja. Tranquila.
Alice le entregó su billete de avión a una señorita, que la invitó a entrar en el avión. Louis la tiró un beso.

***
-¡¡QUE ME DEJE PASAR!! ¡¡EL AMOR DE MI VIDA VA EN ESE AVIÓN!!-Gritó Niall mientras trataba de zafarse de un guardia que le cerraba el paso hacia el avión.
-Lo siento, pero todos los pasajeros han embarcado ya, no puede pasar.
-¿No quiere arreglar la vida de dos personas?
-Ya le he dicho que no puedo dejarle pasar.-Respondió impasible.
-Por favor.-Dijo con cierto tono de desesperación en la voz.- Sea el típico que se salta las normas. Al menos una vez.
El guarda suspiró y, antes de apartarse, dijo en un tono apenas audible.
-Suerte, muchacho, me debes una.
Niall le sonrió y echó a correr hacia el avión.

Alice se puso sus cascos, escuchando More Than This. Cantando y sintiendo cada estrofa. Un par de minutos después del aviso de abrocharse los cinturones, oyó cómo desencajaban la escalera del avión.
Y un golpe seco.
-Señor, ¡no puede estar aquí!
-¡Alice!
-¡Oiga!
-¡Que sí, que ya he oído! ¡Alice!
Alice abrió los ojos de sopetón cuando oyó su voz detrás de la canción.
Y allí estaba.
Con sus ojos azules, su pelo rubio alborotado, y su perfecta sonrisa.
Ella se alarmó, se quitó los cascos, y no pudo evitar sonreír.
-Dios, Alice… Menos mal…
Niall se tiró encima de ella y la besó. Alice recordó todos los momentos, Niall la agarró del cuello, notando su sedoso pelo cosquilleando su mano, oliendo su ya conocido aroma.
-¿Qué haces aquí? –Dijo Alice con una sonrisa dibujada en los labios, esos labios que Niall tanto adoraba, mientras que un par de lágrimas de felicidad rodaban por sus mejillas
-Salvarnos. Vamos a vivirlo todo los dos juntos.
-Estás loco.
-Por ti.
-Y loco de locura, no por mí.
-También venía a otra cosa.
-¿Ah, sí?
-Sí.-entonces Niall cogió una botella de agua, le quitó el plástico e hizo un anillo bastante improvisado. Se arrodilló en el pasillo del avión y dijo mientras miraba a Alice a los ojos:
-Alice… Desde el momento en que te vi me enamoré de ti, de tu forma de ver el mundo, de tu sonrisa, de tu forma de andar, de tus besos, de la manera en la que me hacías sentir vivo. La he cagado, y no puedo estar más arrepentido.-Hizo una pausa y cogió la mano de Alice.- Cuando Harry me dijo que te ibas me di cuenta de que mi vida no iba a tener ningún sentido sin tus tonterías, tus enfados de niña pequeña, tus sonrisas… Sin ti. Te amo, como a nadie en este mundo. Espero que no sea demasiado tarde pero… ¿Quieres casarte conmigo?
-FIN DEL CAPÍTULO 34-

martes, 13 de agosto de 2013

-CAPÍTULO 33: ¿QUÉ NOS HA PASADO?-



Los ojos de Niall y Alice se miraron fijamente, diciéndose mil cosas en apenas unos segundos.
-Niall…-Dijo Alice con la voz temblorosa.-Yo ahora no puedo… Estoy trabajando. Lo siento.
-No pasa nada. Ponme el capuccino y… Ya hablaremos.
Alice se dio media vuelta para preparar el café arrepintiéndose de todas y cada una de las palabras que acababa de soltar. La daba igual el trabajo, el capuccino, el delantal y su sueldo. Ella quería irse con Niall, hablar con él y arreglarlo todo, no servir cafés a gente desconocida mientras ve cómo el amor de su vida se va para no volver.
-Niall espera.-Alice se dio media vuelta con el café listo en la mano pero Niall ya no estaba. Se acercó a la barra angustiada y posó el café sobre ella. Miró hacia abajo y descubrió una servilleta cuidadosamente doblada, con marcas de tinta en ella. La cogió con delicadeza y la desdobló. En ella estaba escrito con letra descuidada: “Hyde Park, a las 5:30 en el estanque. Te espero allí”, y la firma de Niall. Volvió a doblar la servilleta y la guardó en el bolsillo con una pizca de esperanza volviendo a nacer en su interior. Tenía una oportunidad para arreglarlo con él, y se había jurado a sí misma que no se iría de allí sin una respuesta sobre lo que les había pasado.
***
El viento veraniego sacudía suavemente las hojas de los árboles del Hyde Park, que caían sobre el Serpentine creando pequeñas ondas que acababan extendiéndose por todo el río.
Alice se bajó de su bici y se sentó en un barco cercano, debajo de la sombra de un gran árbol. Sacó su móvil y miró la hora: las cinco y veinticinco. Llegaba pronto, aún la quedaban cinco minutos de espera cuando vio aparecer a Niall con las manos en los bolsillos de su pantalón vaquero y la cabeza parcialmente oculta en una chaqueta y una gorra.
-Hola Niall.
-Hola Alice, llegas pronto.
-Lo mismo te podría decir a ti… ¿Quieres sentarte?-Alice se apartó un poco a la derecha, dejando un hueco en el banco. Niall se sentó silenciosamente, se quitó la gorra y la miró.
-¿Por qué lo hiciste? Solo quiero… Una explicación.
-No hice nada, nunca lo he hecho.
-Entonces a qué vino lo del beso con Liam y lo del desván.-Niall frunció el entrecejo y fijó sus ojos en los de ella.
-Liam me besó… Está enamorado de mí.-Agachó la cabeza dejando escapar un bufido.-Pero yo no. Te quiero a ti Niall, no sé cuándo llegarás a entenderlo.
-Ya lo entiendo. Lo que no comprendo es por qué…-Enmudeció de repente.-Da igual. Sólo espero que te vaya muy bien con Liam, hacéis buena pareja.
-¡Quieres parar de una vez!-Alice explotó. ¿Por qué no se le metía en la cabeza que le quería a él, y no a Liam? Era frustrante, sacaba a Alice de sus casillas.
-No chilles.
-Chillo si quiero. Joder Niall, que te quiero a ti, no a Liam, ¿tanto te cuesta metértelo en esa cabeza tan dura que tienes?
Niall no contestó, se limitó a mirarla como si nada, haciendo como si sus palabras no tuvieran ningún efecto en él.
-Si querías arreglarlo vas por mal camino. Lo he intentado todo y tú te limitas a…A sentarte ahí y a mirarme con esos ojos azules que no paran de enamorarme. ¿Qué nos ha pasado? No lo sé muy bien, pero si estás mejor sin mi… Entonces será mejor que me vaya.
Alice cogió su bici y se montó en ella, giró la cabeza hacia Niall, que se había levantado y susurró un “Adiós” antes de desaparecer entre los árboles del parque.
-¡Alice espera!-Niall echó a correr tras ella todo lo rápido que pudo pero ya era demasiado tarde, Alice se había ido, seguramente para siempre.
El viento golpeaba la cara de Alice con violencia a medida que iba cogiendo velocidad, y unas lágrimas recorrían sus mejillas como tantas veces lo habían hecho. Giró a la derecha en un camino de piedras, pero perdió el control de la bici y chocó contra alguien.
-L-Lo siento mucho…-Dijo mientras se levantaba torpemente del suelo y se secaba las lágrimas.
-Oye motera, a ver si mieras por dónde vas.-Una voz ronca la agarró del brazo para terminar de alzarla del suelo..- Eh, ¿por qué lloras?
-¿Harry?-Alice elevó la mirada para toparse con los ojos verdes de Harry, que estaba mirándola fijamente con cara de preocupación.
-Sí, soy Harry. ¿Qué ha pasado?-Insistió.
-Nada… ¿Estás bien?-Alice se secó los restos de lágrimas y comenzó a palpar los brazos y hombros de Harry en busca de alguna herida.
-Sí yo estoy bien.-Esbozó una media sonrisa y añadió con cara seria:
-Pero tú no. Encima te has raspado los brazos.-Cogió con suavidad uno de sus  brazos y pasó los dedos por un raspón que la recorría todo el antebrazo.
-Justo en la cicatriz.-Dijo Alice observando el arañazo. Se había dado en la cicatriz de la botella, cuando conocieron a los chicos por primera vez en la fiesta.
-Tienes razón. Ya es mala pata ¿eh?
-Sí. Aunque no es peor que lo que pasa ahora mismo.
-¿Te invito a un café y me cuentas qué ha pasado?
-Está bien.
Harry sonrió a Alice y cogió la bici del suelo, cuyo manillar estaba suelto y la rueda delantera pinchada.
-Está obsoleta. Ha sido un buen golpe.-La dejó caer al suelo de nuevo mientras se encogía de hombros.-Yo la rompo, yo la pago. Te comparé otra.
-No.-Discrepó Alice.-Yo he sido la que me he chocado.
-Y yo el que me he puesto en tu camino.
-Pero…-Alice intentó explicarse pero Harry enarcó una ceja poniendo fin a la discusión y rodeó a Alice por los hombros.
-Vamos a por ese café.
Ambos sonrieron y siguieron el camino de piedras a través del Hyde Park hasta la cafetería más cercana. Se sentaron en la esquina del local y Alice fue a pedir los cafés.
-Y bien, ¿qué ha pasado?-Preguntó Harry mientras Alice se sentaba frente a él con los cafés en la mano.
-Niall…-Removió su mocca con una cucharilla de plástico mientras apoyaba la cabeza sobre su mano.
-¿Otra vez? Pensaba que ibais a arreglarlo.
-Lo he intentado, pero sigue pensando que le engañé con Liam.
-Imbécil…-Harry rodó los ojos y dio un sorbo al café.
-No me cree, diga lo que diga y haga lo que haga. Es frustrante…
-Intentaré convencerlo… No va a ser tarea fácil, es un terco.
-No vas a conseguirlo, ni siquiera Stella ha podido. Le he perdido…
-No digas tonterías.-Sentenció Harry.-No le has perdido, él te quiere, lo sabes, todos lo sabemos, así que deja de lamentarte y no te des por vencida, ¿me oyes? En el fondo sabe que le quieres, pero tiene miedo de que quieras más a Liam, por eso te rechaza. Es ilógico, lo sé, pero es Niall.
-Precisamente por eso.-Alice resopló.- Te lo agradezco pero… Ya no puedo hacer más. Lo he intentado todo, pero nada da resultado. Lo mejor que puedo hacer es irme.
-¡¿Qué?! ¿Irte? ¿Estás tonta? No puedes hacer eso.
-Sí puedo. Y lo voy a hacer, ya he tomado la decisión, y nadie me va a hacer cambiar de opinión. Me vuelvo a España.
-FIN DEL CAPÍTULO 33-

-CAPÍTULO 32: ¿PERDIDO PARA SIEMPRE?-



Niall estaba allí delante, impasible, sin un solo signo de expresión en su rostro. Con los músculos tensos y la mirada ensombrecida.
-Niall por favor…-Alice se acercó a él y le cogió la mano, pero éste la retiró en seguida.
-No tienes que explicarme nada, ya sé que prefieres a Liam antes que a mí.
-No le prefiero, te quiero a ti Niall, lo sabes de sobra…-Alice comenzó a llorar. De desesperación, de tristeza, de impotencia. Porque sabía que le había perdido, que ya no recuperaría a su duende nunca más.
-Niall, hazla caso, no es como tú piensas…-Intervino Stella.
-Stella, no es cosa tuya.-Dijo mirándola indiferente. Luego volvió la cabeza hacia Alice de nuevo.- Lo entiendo, quieres más a Liam, no te culpo.-Niall forzó una sonrisa y añadió:
-Pero si ibas a jugar conmigo, podrías habérmelo dicho.-Acto seguido se dio media vuelta y se dirigió a las toallas, recogió sus cosas y se dispuso a marcharse de allí.
Estaba caminando por la arena cuando Alice se interpuso en su camino.
-Déjame explicártelo…-Susurró mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas.
-No hay nada que explicar.-Contestó Niall secante mientras continuaba su camino.
-Sí que lo hay.-Alice agarró del brazo a Niall y le obligó a darse la vuelta.- Eres mi amor platónico desde hace… ¿Cinco, seis años? Te quiero a ti. A los demás también, es cierto, pero no es lo mismo. Eres el amor de mi vida, la única persona con la que quiero despertarme todas las malditas mañanas. Te amo Niall, nada ni nadie lo va a cambiar.
Niall destensó los músculos por un segundo y el brillo de sus ojos volvió a aparecer por un instante. Un solo segundo que sirvió para que Alice sonriera de nuevo.
-Lo siento, tengo que irme.-Dijo secante zafándose de Alice mientras un mar de lágrimas recorría sus mejillas, desapareciendo de la playa, llevándose con él la felicidad de Alice, y una parte de su vida.
*Unos días más tarde*
Desde que sucedió la pelea de Alice y Niall en la playa nada había vuelto a la normalidad. Liam y Niall, que antes era mejores amigos, ni se hablaban. Niall ignoraba cada mensaje, cada llamada, cada intento de recuperar su relación de Alice, que estaba destrozada. La banda no paraba de pelear por culpa de las discusiones entre Niall y Liam, por lo que los ensayos no cundían y su carrera se iba poco a poco a pique.
Cada vez que los chicos y las chicas quedaban juntos siempre había una tensión palpable en el ambiente. Niall estaba enfadado con todo el mundo y ya no parecía ese duende adorable y simpático de siempre. Cuando alguien le hablaba de Alice simplemente le cortaba y se iba a alguna parte, sin hacer caso de los consejos de sus amigos.
Alice no podía más, se odiaba a sí misma por haber cometido ese error tan grande. ¿Tenía que haber sacado el temita del beso? Si no se lo hubiera recordado a Stella todo eso no habría pasado. A raíz de eso Alice se marchó de casa de Liam y se puso a trabajar para poder alquilar un apartamento para ella, no quería molestar a ninguno de los chicos metiéndose en casa de alguno de ellos.
Era lunes por la mañana cuando Alice estaba cruzando el paso de cebra del centro para dirigirse a trabajar.
La contrataron en una cafetería llamada “Monmouth Coffee”, en el Covent Garden. Era una cadena bastante famosa allí donde pagaban bastante bien, y junto con el trabajo de profesora particular para niños y los ahorros que tenía guardados, el sueldo la daba para pagar la casa, la luz, el agua, la comida y los viajes en bus.
-Buenos días Abby.-Dijo Alice cuando entró a la cafetería.
-Buenos días Alice.-Respondió su compañera. Era una chica rubia, con el pelo corto y liso y los ojos color caramelo. Tenía pecas por toda la cara, especialmente en la zona de la nariz. Era algo tímida, pero extremadamente adorable y simpática, por lo que Alice y ella se llevaban muy bien.
-¿Hay prevista reunión de empleados hoy?-Dijo Alice mientras se recogía el pelo en una coleta y se ponía un delantal de rayas blancas y crema.
-No me he enterado muy bien, pero por lo visto quieren echar a alguien.
-¿En serio?
Abby asintió y dijo:
-Reducción de plantilla.
-Hola chicas, ¿trabajaréis duro hoy, no?-Justo en ese momento su jefe Max apareció por la puerta de la cocina.
-Eso ni se duda Max.-Respondió Alice sonriente. Max era el típico empresario emprendedor, creativo y espontáneo, con un gran sentido del humor y un amor ciego a su trabajo.
-Así me gusta Alice.-Dijo mientras se subía la montura de las gafas negras con el dedo índice.- ¿Y tú Abby?
-También me esforzaré.
-Genial. Si necesitáis algo ya sabéis dónde estoy.-Señaló mientras se metía en la cocina de nuevo.
-Este hombre me puede…-Resopló Abby.
-Por lo menos no es el típico jefe baboso…
-Tienes razón. Supongo.
Y esa fue su última conversación no profesional del día, ya que a partir de entonces comenzó a entrar gente a raudales, produciendo dinero y haciendo que ambas chicas tuvieran que trabajar duro hasta que se terminó su jornada.
-Mañana nos vemos Abby, ahora tengo que irme a dar unas clases. Cuídate, ¿vale?-Dijo Alice mientras salía por la puerta una vez acabada su jornada. Eran las dos y media y no la había dado tiempo a comer antes de ir a dar unas clases a un niño de primero de secundaria que había suspendido biología.
-¡Alice! ¡Alice!-Gritó una voz alegre detrás suyo. Se giró y vio a su amiga Stella correr hacia ella.
-Hola Stella, ¿qué tal?
-Bien, ¿tú? ¿Ya has terminado tu trabajo?
-No, ahora tengo que ir a dar unas clases, ¿por?
-Ah, nada… Era por si querías salir por ahí con nosotras. Hace mucho que no quedamos todas juntas.
-Lo sé Stella… Lo siento. Oye, te llamaré más tarde, ahora tengo que irme o llegaré tarde ¿vale?
-Vale…-Dijo Stella resignada. Alice la dio dos besos y salió corriendo por el paso de cebra en dirección a su casa.
Stella se quedó ahí de pie, sin saber qué hacer. Alice no era la misma de siempre, la conocía de sobra y de haber sido la misma habría llegado tarde a sus clases simplemente para estar un rato con ella, lo de Niall realmente la había cambiado.
-Se acabó.-Dijo en un susurro. Giró sobre sus talones y se dirigió dando zancadas a la parada de bus más cercana. Cogió la línea cinco y fue directa a casa de Niall, esto no podía seguir así.
Cuando llegó aporreó varias veces la puerta al no obtener respuesta al segundo timbrazo. Niall abrió la puerta de mala gana en camiseta y calzoncillos.
-Hola Stella.-Dijo sorprendido por esa repentina visita.
-¿Podemos hablar?
-Claro… Pasa.-Niall abrió la puerta del todo y la hizo un gesto para que entrara.
-Esto no puede seguir así, tienes que escucharla.
-¿Qué?
-Alice está fatal, no es la misma. Hazla caso, te juro que…
-Stella.-La cortó.- No me interesa lo más mínimo, ¿vale? Yo también estoy mal, ¿sabes? No tienes ni idea de cómo me siento. Utilizado, humillado… Nunca me ha querido realmente.
-No tienes ni idea de lo que te quiere.-Stella sacudió la cabeza a la vez que cruzaba los brazos sobre su pecho.
-Y tú no tienes ni idea de lo que la quiero…-Niall se sorprendió al decir eso, pero lo corrigió rápidamente con un “la quería”.
-Reconócelo. Os morís el uno por el otro.
-No es cierto, ella se muere por otra persona.-Niall agachó la cabeza con resignación.
-Está claro que no vas a entrar en razón.-Stella se dio la vuelta para irse, no sin antes añadir:
-Cuando te des cuenta de la verdad, ya sabes dónde está.
Stella abrió la puerta y la cerró de un portazo nada más salir, esa discusión había acabado, por ahora.
Cuando Stella se fue Niall se sentó en el sofá. Tenía razón, la quería, pero no podía perdonarla lo que le había hecho. Y en cuanto a Liam… No podía creérselo, engañado por uno de sus mejores amigos, prácticamente su hermano. Le había robado a su novia, a Alice, y eso sí que no iba a perdonárselo en la vida. En ese momento sonó el móvil, lo cogió sin mirar quién le llamaba.
-¿Diga?
-Niall, tenemos que hablar.
-No quiero hablar Liam. Alice me dejó muy claro lo que hay entre vosotros.
-Niall te juro que…-Antes de que terminara la frase le colgó el teléfono y lo arrojó al sofá. Ahora sí que se sentía como una mierda. Le dolía hacerle eso, pero le dolía aún más lo que le habían hecho a él.
Se recostó en el sofá mientras el teléfono volvía a sonar. No pensaba cogerlo, no iba a aguantar otro “tenemos que hablar” de nadie. Lo apagó y se dio media vuelta en su sofá de cuero. Cerró los ojos y procuró no pensar en el tema de Alice y Liam, realmente le dolía pensar que sólo le había utilizado, que nunca le había querido de verdad… ¿O sí? Al menos parecía quererle antes de que eso pasara. Todo el mundo decía que realmente le quería como a su vida, ella misma lo dijo cuando estaban en la playa pero, ¿de verdad podía creerla? Tal vez simplemente actuaba. Pero no, no podía ser tan ruin, ella no era así. Se incorporó aún más confuso y hundió la cabeza en las manos. ¿Qué debía hacer? ¿Tratar de hablar con ella o seguir ignorando el tema como llevaba haciendo todo ese tiempo? Todo eso era ridículo, era como si no la conociera cuando hacía unos pocos días era el amor de su vida. Iba a terminar con tanta tontería, había tomado una decisión: hablaría con ella, costase lo que costase.
***
Eran las doce del mediodía del día siguiente cuando Alice entró en la cafetería para hacer su turno de día. Se puso su delantal con pocos ánimos y se colocó detrás de la barra a la espera de nuevos clientes a los que atender. La mañana transcurría monótona, parecía un día tranquilo, no pasaba mucha gente y no había muchas cosas que hacer.
Estaba apoyada sobre su mano en la barra cuando la puerta de la cafetería se abrió suavemente y un chico se sentó frente a Alice. Llevaba gorro y gafas de sol, con una sudadera que le cubría la mayor parte de su cuello y las mejillas, ligeramente coloradas.
-¿Qué desea tomar?-Preguntó Alice alegremente.
-Un capuccino, sin azúcar, por favor.
El chico levantó la cabeza al terminar la frase, dejando ver unos cristalinos ojos azules a través de las gafas  y un mechón de su cabellera rubia, oculta en el gorro.
-¿N-Niall?-Alice reculó instintivamente mientras sus ojos escrutaban a ese “desconocido”.
-Hola Alice.-Dijo indiferente.
-¿Qué haces aquí?
-Me apetecía un café. Y hablar.-Hizo una pausa para quitarse las gafas y el gorro y bajarse el cuello de la sudadera.- Necesitamos hablar.
-FIN DEL CAPÍTULO 32-      

viernes, 2 de agosto de 2013

-CAPÍTULO 31: TENÍA QUE PASAR-



Eran las doce y media de la tarde cuando sonó el teléfono en casa de Zayn. Paula se despertó sobresaltada y corrió a cogerlo antes de que despertaran a Zayn.
-¿Diga?-Dijo frotándose los ojos.
-¿Paula? ¿Qué haces en casa de Zayn pillina?
-Laura, ¿en serio? –Dijo Paula resoplando.
-Reconócelo, habéis hecho algo.
-Lo reconozco, hemos dormido muy bien.
-Ja.Ja.-Dijo Laura ironizando.-Bueno, hoy planazo, nos vamos a Swanage todos juntos. ¿Os apuntáis?
-¿A la playa? Por supuesto que nos apuntamos. ¿En casa de Liam a las…?-Dijo Paula esperando una respuesta.
-A las cuatro y media, así llegaremos allí sobre las cinco y cuarto o así.
-Normalmente se tarda dos horas.-Contestó Paula haciendo una mueca.
-Iremos rápido.-Soltó Laura riendo.-Nos vemos esta tarde, aprovecha que estás con tu bad Boy. Un beso.
-Idiota. Nos vemos esta tarde.-Dijo Paula riéndose mientras colgaba el teléfono.
Se dirigió a la habitación y se tiró encima de Zayn, que seguía dormido como un tronco y le susurró al oído:
-Hey dormilón, esta tarde nos vamos a la playa, levanta anda.
-Grrnf…-Zayn soltó  un gruñido y se puso la almohada debajo de la cabeza.
-¿Conque esas tenemos eh?-Dijo Paula poniendo los brazos en jarra y sentándose a horcajadas sobre él mientras repetía un “levanta, venga, vamos, mueve tu culo Malik, levanta, vamos” a grito pelado.
-Mala gente.-Zayn se levantó de golpe, tirando a Paula hacia atrás y sentándose encima de ella.
-Me las vas a pagar Paula, no se juega con un chico malo.-Dijo Zayn mientras sonreía pícaramente.
-¿Y qué me vas a hacer Malik?-Respondió Paula desafiante. Zayn se acercó a Paula y presionó sus labios contra los de ella, luego  la agarró por la cintura y se separó de ella.
-Guau, eso me ha molestado mucho.-Ironizó Paula sonriendo.-Vas a tener que mejorar si quieres vengarte de mí.
Paula echó a Zayn hacia atrás con las palmas de las manos y saltó de la cama para irse a la cocina.
-¡Oye! –Gritó Zayn corriendo escaleras abajo hacia la cocina.- ¿Qué es eso de la playa?
-Esta tarde nos vamos todos juntos a Swanage, a las cuatro en casa de Liam.
-Genial, playa, sol, arena, tú en bikini…-Zayn se aproximó a Paula y la abrazó por detrás.
-Relaja la raja Zayn.-Dijo Paula apartando sus manos de la cintura y sonriendo.
-Vale, hoy te libras.-Respondió Zayn.- ¿Qué hay de desayuno?
-Café y algo más, no sé lo que tienes.
-Está bien, ve al salón, ahora llevo el desayuno.
Zayn besó a Paula, que se fue al salón, se sentó en el sofá y encendió la tele. Estuvo un rato viendo numerosos canales hasta que Zayn apareció por la puerta con una bandeja enorme llena de tostadas, galletas, dos tazas de café y un bote de nutella.
-¿Qué quieres, cebarme?-Dijo Paula mientras se incorporaba y cogía una tostada.
-Solo alimentarte bien.-Zayn la guiñó un ojo y cogió su taza de café mientras se sentaba al lado de Paula. Tomaron su desayuno entre risas y tonterías y lo recogieron todo antes de irse a preparar para irse a la playa con los demás.
Se montaron en el coche y fueron a casa de Liam, donde estaban todos preparados.
-Hola chicos.-Dijo Paula nada más entrar.- Sentimos llegar tarde.
-Estaríais ocupados.-Soltó Bea riéndose.
-Malpensada.-Bufó Alice mientras ponía los ojos en blanco.
-Bueno, ¿qué tal si vamos yendo hacia la playa?-intervino Stella cogiendo su bolsa y poniéndose las gafas de sol encima de la cabeza.
-Perfecto, Lou, Harry y yo vamos metiendo las cosas en la furgoneta.-Contestó Liam mientras agarraba varias bolsas y abría la puerta para ir hacia la furgoneta.
Cuando cargaron todo el equipaje en la furgoneta roja y blanca tipo hippie de Liam arrancaron rápidamente y fueron hacia Swanage. Pasaron todo el viaje cantando y charlando animadamente hasta que llegaron hasta allí.
-Por lo menos hay buenas olas.-Dijo Alice con cierto tono de indiferencia en la voz bajándose del coche de un salto.
-Lo malo es que no tenemos las tablas de surf.-Añadió Laura mirando a Alice, que contemplaba la playa con crudeza.
-Tampoco las necesitamos.-Soltó ella mientras se volvía a la furgoneta a coger la bolsa.
-¿Estás bien?- Susurró Lou mirándola a los ojos. Alice asintió mientras dibuja una sonrisa forzada en su rostro y elevaba la bolsa hasta posarla sobre su hombro derecho.
-Bueno, ¿quién entra primero al agua?-Preguntó Stella acercándose a la orilla de la playa con desconfianza.
En ese instante Niall y Harry la cogieron en volandas y la arrastraron hasta dentro del agua contra su voluntad mientras se reían a carcajadas.
-¡Eso no ha tenido gracia! ¡No estaba preparada!-Les bronqueó Stella tosiendo mientras salía del agua.
-Ha tenido mucha gracia Stella, reconócelo.-Contestó Paula pasándola una toalla tratando de contener la risa.
-No la ha tenido.-Resopló mientras se escurría su vestido blanco.
-Stella, un poco sí.-Intervino Bea guiñándola un ojo.
-Bueno… La verdad es que un poco sí. ¿Contentos?
-Muchom.-Contestó Alice.
-¿Muchom?-Preguntó Niall mientras se acercaba al grupo.
-Sí, muchom. Con m.
-Tiene sentido.-Dijo sarcásticamente Harry mientras se pasaba una toalla por los rizos castaños que le caían por la frente.
-Sosiega ricitos, tiene mucho sentido.-Rebatió Alice dándole un puñetazo amistoso en el hombro.
-Bueno, ahora que ya hemos hecho tonterías variadas, yo voy a bañarme.-Dijo Zayn quitándose la camiseta y tirándola encima de su mochila.
-Yo voy contigo.-Añadió Paula quitándose los shorts y la camisa y yendo con Zayn hacia la orilla.
-Yo voy a tomar el sol.-Comentó Laura tumbándose encima de su toalla rosa fucsia con detalles azules y poniéndose las gafas de sol.
Liam, Bea, Paula, Zayn y Lou se pasaron la mayoría del tiempo en el agua. Laura se quedó con Harry y Stella en la toalla y Niall y Alice se fueron a dar un paseo.
-¿Estás bien?-Preguntó Niall mientras cruzaban un pasadizo de piedra en la orilla de la playa.
-Sí. Es solo que se me hace raro estar en una playa sin Dani… Ya sabes, por lo del surf.-Contestó Alice reprimiendo las lágrimas.
-Lo entiendo.-Niall cogió la mano de Alice y añadió:
-Quizá sería mejor irnos, ¿no crees?
-No.-Dijo Alice secante.-No os voy a joder la excursión por mis traumas infantiles.
-No la vas a joder. Es lógico que estés… así. Yo también lo estaría.
-Da igual, en serio.-Alice bajó la mirada un momento y añadió:
-Vamos a volver, tengo hambre.
-La verdad es que yo también.-Contestó Niall.- ¿Quieres que te lleve a caballito?
-Porfa.-Dijo Alice en tono suplicante. Niall se agachó y cogió a Alice de los muslos para elevarla en su espalda. Alice rodeó el cuello de Niall con los brazos y apoyó la cabeza contra su hombro antes de cerrar los ojos.
-Te quiero enana.-Susurró Niall antes de comenzar a andar de vuelta a la furgoneta.
Cuando llegaron allí Laura, Bea y Paula estaban jugando al voleibol contra Harry, Zayn y Liam mientras Stella leía un libro y Lou se echaba la siesta.
Stella giró la cabeza y sonrió al verles llegar de ese modo.
-Mirad quiénes están aquí.-Comentó Laura abandonando la partida para dirigirse hacia Niall y Alice.
Alice se bajó de Niall y dijo sonriente:
-¿Puedo relevarte en voleibol?
-Pues claro, a mí ya me cansan que me hagan tantos mates.-Resopló Laura. Alice besó a Niall en la mejilla y salió corriendo para ponerse en el sitio que Laura había dejado libre.
-¿Y bien?-Preguntó Laura cruzándose de brazos.
-¿Y bien qué?-Contestó Niall.
-Que qué habéis hecho. Detalles, detalles.
Niall empezó a reírse y dijo:
-No hemos hecho nada. Está… afectada. Ya sabes, la playa, el surf, su mejor amigo…
-Conque era eso… Pensaba  que lo había olvidado.
-Puede que lo hubiera olvidado, pero al volver aquí lo recordó. No es un buen sitio donde estar para ella.
-Tienes razón… Parecía ilusionada al principio.-Laura se giró hacia Alice con una media sonrisa y volvió a posar su mirada en Niall.
-No deja de ser una parte de ella, ¿no? El surf, la playa, el mar… Todo esto.
-Tal vez algún día vuelva a surfear… Tal vez.
-¡Oye chicos!-Gritó Bea acercándose a ellos.- ¿Tenéis hambre?
-Yo sí.-Dijo Niall tocándose la tripa.
-Tú siempre tienes hambre.-Resopló Laura mirándole.-Yo también.
-Geeenial.-Contestó Bea sonriendo.-Porque vais a hacer la comida.
-¡¿Qué?! Oh vamos, me muero de hambre, pensaba que estaba hecha.-Bufó Niall.
-Pues no, así que moved vuestros culos, la nevera está en la furgo.-Dijo Bea antes de darse media vuelta y dejar a ambos dos con la palabra en la boca.
-Pues nada, tendremos que hacer la comida si no queremos morirnos de hambre ¿no?
-Si no hay más remedio…
Niall y Laura se pusieron a hacer la comida mientras que los demás jugaban al voleibol. Tardaron poco en coger la nevera y ponerse a cocinar, ya que estaban tan hambrientos que no podían aguantar ni una hora más sin llevarse un trozo de comida a la boca.
-¡Por fin! Vamos, a comer todos, me muero de hambre.-Dijo Niall cuando terminaron la ensalada y sacaron todas las bebidas para dejarlas encima de las toallas.
-¿Comida? ¡Por fin!-Saltó Alice abandonando la partida de vóley de repente y lanzándose a su toalla.
Uno a uno se fueron sentando, algunos con menos ganas que otros, y comenzaron a comer.
-¿Al final quién ha ganado la partida?-Preguntó Stella tragando un trozo de tomate.
-Nosotras.-Saltó Alice.
-Eh… no. Obviamente hemos ganado nosotros.-Contestó Harry mirando a Laura fijamente.
-¿A ti tu madre no te ha dicho que mentir está muy mal?-Preguntó Bea enarcando una ceja.
-¿Yoo? ¿Mentiroso?- Dijo Harry haciéndose el ofendido.
-Sí, tú. Hemos ganado nosotras por palizón.-Apuntó Alice llevándose el tenedor a la boca.
-Si no parábamos de haceros mates.-Rio Lou.-admitidlo, sois penosas en voleibol.
-No son penosas.-Comentó Liam.-Solo demasiado malas.
-Ja. Ja. Ja. Me parto y me mondo.-Bufó Laura.
-Hacen lo que pueden, dejadlas en paz.-soltó Niall indiferente.
-Tendrías que haber visto el partido. Hemos ganado nosotros. Y punto final.-Sentenció Lou. De repente una aceituna salió volando del plato de Alice y aterrizó directamente en su cara.
-Ups, se me ha escapado del plato.-Dijo Alice encogiéndose de hombros.
-Te vas a enterar señorita.-Lou se levantó de su sitio y corrió a por Alice, que se levantó también y comenzó a correr en círculos alrededor de las toallas.- ¡Te vas a enterar Alice! ¡Lamentarás haberme tirado esa aceituna!
-¡Oh vamos, si ni siquiera tenía hueso dentro!-Gritó Alice pasando por detrás de Stella mientras se reía.
-Son peores que dos niños pequeños…-Musitó Stella ocultando una sonrisa.
-¿No me digas?-suspiró Bea mientras se terminaba su ración de ensalada.
-Lou, déjala, no vas a pillarla.-Dijo Niall agarrando a Lou, que intentaba zafarse de él para alcanzar a Alice.
-Tío, que casi la pillo. Te odio.-Contestó Lou sentándose en el suelo con las piernas y brazos cruzados y haciendo pucheros.
-Ohhh, vamos Lou, no te enfades, ya la pillarás.-Comentó Laura dándole unas palmaditas en la espalda.
-Ni en sus mejores sueños.-soltó Alice sacándole la lengua.
-Ya pasó, anda.-Sentenció Zayn levantándose con su plato en la mano.
-¿Es obligatorio hacer la digestión para meterse al agua?-Preguntó Paula levantándose de la toalla.
-No es recomendable, se te puede cortar la digestión y…-Liam empezó a hablar, pero Bea le cortó con un “Por supuesto” mientras se levantaba de la toalla y salía corriendo al agua. Uno a uno se fueron yendo al agua, menos Alice y Liam, que se quedaron charlando.
-¿Así que se te corta la digestión, eh?-Dijo Alice sonriendo.
-De toda la vida. ¿Y tú por qué no te bañas?-Respondió Liam.
-Cuestiones personales… Creo.
-Es por lo de… -Dijo Liam, pero se cayó.
-Sí. Lo del surf y… Dani.-Alice se frotó los ojos y se tensó.- No sé si estoy preparada para volver a estar dentro de una playa.
-Es lógico. ¿Algún día volverás a hacer surf?
-No sé.-Alice se encogió de hombros y miró a Liam.-Supongo que algún día lo intentaré.
-Sabes que si necesitas ayuda yo estoy aquí, ¿no?
-Lo sé Liam. Siempre lo he sabido.-Respondió Alice sonriéndole.
-Y supongo que sabrás que te quiero ¿no?
Alice se mantuvo callada, mordiéndose el labio, ¿qué decía? ¿Un simple “sí”? ¿Un “yo también”? ¿O ignoraba ese último comentario?
-Sí Liam, lo sé. Y… yo también te quiero a ti.-Dictaminó finalmente Alice con una leve sonrisa.
Liam la sonrió mientras cogía suavemente su mano.
-Hola chicos.-Dijo Stella mientras se acercaba a ellos.- ¿Qué hacéis?
-Hablar… Nada importante.-Contestó Alice mirándola a los ojos.
-Liam, ¿puedo robarte a Alice? Tenemos que hablar.
-Claro. Yo voy con los demás.
Stella levantó a Alice de la toalla y la llevó hacia la furgoneta.
-¿Se puede saber qué haces poniéndote ojitos con Liam?-Bufó Stella enarcando una ceja.
-No le ponía ojitos. Me ha dicho que me quiere, ¿qué quieres que le diga? No, no te quiero. Pues no Stella, no.
-Si quieres a Niall puedes decírselo.
-Él ya lo sabe. El problema es que no lo sabe asimilar.
-¿No lo tenía ya asimilado?
-No, desde lo del beso… Y luego lo que le dije en el desván…-Dijo Alice mordiéndose el labio inferior.
-¿Así que Liam?-Dijo una voz detrás de ellas.- Ahora ya lo entiendo todo.
-Niall… No es lo que piensas.-Dijo Alice con la voz entrecortada al ver a Niall delante de ella, sin una pizca de brillo en los ojos. Ningún sentimiento reflejado en su mirada salvo odio, mucho odio. Y dolor, un dolor incalculable que haría que su relación nunca volviese a ser la misma. Nunca más.
-FIN DEL CAPÍTULO 31-