domingo, 7 de abril de 2013

CAPÍTULO 6: LA DESPEDIDA



Eran las 10:15 cuando el sonido de una maleta golpeando el suelo despertó a Alice. Se desperezó y salió de la cama intentando no despertar a Bea, que dormía profundamente en la cama de al lado.
Salió de la habitación y cerró la puerta .Al final del pasillo estaba su padre con una maleta bastante grande de color negra, a juego con su traje a lo “ejecutivo importante”. Estaba hablando con Héctor, probablemente despidiéndose antes de irse al aeropuerto.
-Hola, papá-Dice Alice, algo dormida aún.- ¿Te vas a ir ya a ese viaje?
-Hola hija, no quería despertarte-Dice su padre mientras va a darla un abrazo y un beso-¿Qué tal estás?
-Podrías haberme despertado, a mí no me importa.-Y añade-Y estoy bien, gracias por preguntar.
-Bueno, me alegro.-Hace una pausa y, tras un largo silencio se atreve a decir-siento no estar aquí este mes pero…
-Tienes trabajo, lo sé…No pasa nada, entiendo                que tengas un trabajo importante y eso-Alice sabe que le hará sentir culpable a su padre por dejarla sola, pero ya es demasiado tarde para retirarlo, así que simplemente añade-Por lo menos puedo despedirme ¿no?-Y le sonríe
-Anda, ven aquí-Y le da un efusivo abrazo a su hija-Pásalo bien y procura no romper muchos corazones ¿vale?-Y ríen
-Bueno, aquí el hermano mayor no existe ¿eh?-Dice Héctor de repente.
-Claro que no hermanito, está claro que yo soy la favorita ¿no?-Dice  jocosa Alice.
-Mira que eres mala-Y ambos hermanos se echan a reír.
-Chicos, yo tengo que irme ya al aeropuerto-Y les da un abrazo a cada uno, luego se dirige a Héctor y le dice-Y tú, cuida bien de te hermana ¿vale?
-Papá, tengo 16 años, creo que sé cuidarme solita ¿no?
-Ya, pero siempre viene bien una ayudita-Y acto seguido su padre coge su maleta y sale por la puerta tras decir-Y no me rompáis mucho la casa ¿eh? Os quiero-Y desaparece en el ascensor.
Alice se va a su habitación sin dirigir una sola palabra a su hermano que, sorprendido, le dice:
-¿Dónde vas?
-A despertar a las chicas, no se puede romper Londres dormida ¿no crees?
Su hermano no dice nada, sólo resopla y se va a la cocina a prepararse un café
Al cabo de un rato las cuatro amigas están en la cocina desayunando. Cuando están terminando suena el timbre. Héctor va a abrir y aparecen dos chicas en el umbral de la puerta. La primera es más baja que su compañera, con el pelo rubio que le cae por la espalda y los ojos castaños. La segunda le saca una cabeza a la chica rubia, tiene el pelo castaño claro y liso y  los ojos azules. Ambas muestran una sonrisa de oreja a oreja y rápidamente se cuelan dentro de casa y dan dos besos a Héctor.
-Isabel, Mary, ¿qué estáis haciendo aquí?-Pregunta Héctor a las recién llegadas un poco confuso. La chica morena le responde de inmediato.
-Pues… pasábamos por aquí y nos hemos dicho: ¿por qué no hacer una visita a nuestro amigo?
-La verdad es que nos hemos quedado sin café en nuestro apartamento, y como todos los supermercados están cerrados porque es domingo hemos venido a tu casa a por él-Añade la chica rubia.
-Mary!-Por lo visto la chica rubia es Mary, y la morena Isabel.
-No pasa nada, ya decía yo que era una visita un tanto rara a estas horas de la mañana. Anda, pasad a la cocina. Así os presento.-Y Héctor las dirige a la cocina.
-¿Nos presentas?-Mary se sorprendo bastante al ver a cuatro chicas en la cocina desayunando, mientras que Isabel se acerca a darles una efusiva bienvenida a Londres y se presenta rápidamente.
-Y…¿Cómo os llamáis?-Pregunta finalmente Mary, algo más confiada. Stella, muy educadamente, como siempre, presenta a todo el grupo a las recién llegadas.
-Yo soy Stella, y éstas son mis amigas: Bea, Laura y Alice, que, por cierto, es la hermana de…
-De Héctor-Añade Alice, interrumpiendo a su amiga.-Encantada-Las chicas en seguida congenian y empiezan a hablar de temas como cuáles son las mejores discotecas de la zona, los grupos que más se escuchan en Londres…Bea se separa del grupo y se va a hablar con Héctor, que se había ido al salón hacía un rato. Pese a la diferencia de tres años de edad (dieciséis y diecinueve), Bea está enamorada de él.
-Hola-Saluda tímidamente Bea.
-Hola, ¿qué? ¿ya te has cansado de hablar de moda? - Héctor se echa a reír. Bea quisiera decirle: la verdad he venido aquí para estar más tiempo contigo, porque me encantas. Pero se limita a responder con un simple “sí”.
Se pasan charlando durante y después del desayuno, separados en dos grupos: Por un lado Mary, Isabel, Alice, Laura y Stella; por otro Héctor y Bea. Y cuando llega la hora del almuerzo Mary e Isabel se van, no sin antes quedar con las chicas para salir de fiesta por las calles de Londres.
-FIN DEL CAPÍTULO 6-

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