Alice empieza a llorar, esto es demasiado para ella, no sabe que puede decirle a Niall, ni siquiera sabe si tienen que contárselo. En realidad sabe que tiene que decírselo pero, ¿cómo reaccionaría? Era mejor callarse.
-Alice, no, no llores, todo va a salir bien…-Dice intentando tranquilizarla Stella mientras la abraza.
-¡No! ¡Nada va a salir bien! ¿Qué pasa si Liam le dice algo a Niall? La he cagado, joder, tenía que haberme ido…-Responde Alice entre sollozos.
-No va a pasar nada, le has dicho a Liam que no diga nada. Si se lo has dicho no va a hacer eso, no va a contarlo.
-¿Y eso cómo lo sabes? Seguro que Niall se entera. Lo hará, se enterará y me dejará y cpomo me deje yo… Yo me muero.
-Alice, no digas eso, no se va enterar y no te va a dejar. Te lo prometo. Hablaré con Liam para que se calle la boca. Además a él tampoco le conviene.
-¿No?
-No, si se pelea con Niall, él también lo pasará mal, son muy amigos.
-Tal vez tengas razón, es decir, si se pelean la estabilidad del grupo y de su amistad peligrará, ¿no?- Responde Alice secándose las lágrimas e incorporándose.
-Exacto, ¿ves como no era para tanto? Ahora ve a lavarte la cara, se te ha corrido todo el rímel y parece que te ha pasado un neumático por la cara- Alice sonríe, se levanta y va al baño.
Stella coge su móvil rápidamente y marca un número.
-¿Sí?
-Niall, soy Stella.
-Ah, hola, no te había conocido, ¿qué tal está Alice?
-Mejor, pero sigue un poco mal… ¿Puedes pasar a buscarla a las cinco? Creo que tendríais que pasar más tiempo juntos.
-¿Ha pasado algo? No sé, es buena idea pero… La noto algo distante últimamente.
-Por eso lo digo, tú solo ven a las cinco, como una sorpresa y tal, pero no se lo digas a nadie, se supone que Alice está mala ¿ok?
-Ok, ¿pero qué les digo a los chicos?
-No sé, invéntate una excusa, te cuelgo que viene.
Y guarda su teléfono sin darle tiempo a Niall a contestar. Justo en ese momento Alice aparece por la puerta sonriendo.
-¿Ya estás mejor?
-Sí, gracias Stella.
-No hay que darlas, ven, vamos a ver la tele y a tomar palomitas, creo que necesitas algo de relax después de esto.
-Sí por favor, y helado, Sí, mejor helado.- Contesta Alice juntando las palmas.
-Vale, helado, vamos anda.-Dice Stella abriendo la puerta y agarrando a Alice por la muñeca. En la cocina cogen un tarro de helado de chocolate y se tumban en el sofá a ver una película, aunque Alice se duerme a la mitad. A las cuatro más o menos llaman a la puerta, Stella se levanta con cuidado de no despertar a Alice. Abre y la puerta y se encuentra a las chicas.
-¡Hola! ¿qué tal está Alice?- Pregunta pasando al salón Laura.
-¡Chsst! Está durmiendo, bajad la voz.
-Lo siento, ¿está mejor?- Dice Bea en un tono mucho más bajo que Laura.
-Mejor, en una hora va a venir Niall a buscarla, no quiero veros por el salón a ninguna ¿vale? Ni siquiera Alice lo sabe, es una sorpresa, así que iros a la habitación intentando no hacer ruido por favor.
-Vale, ¿pero y tú qué vas a hacer?- Pregunta curiosa Laura.
-Voy a quedarme aquí y abrir a Niall, luego voy con vosotras ¿vale? Y no vale cotillear ¿eh?
-Valee… Vamos Laura, te esperamos en la habitación de Alice.
-Vale, yo voy en un rato.
Stella volvió al sofá y se sentó al lado de Alice cuidadosamente. Siguió viendo la tele hasta que al cabo de una hora sonó el telefonillo. Stella saló por encima de sofá y se dirigió al telefonillo.
-Niall, te abro, pero no toques el timbre cuando subas, Alice está dormida.
-Vale, subo.
Stella abrió a Niall y en menos de un minuto apareció en la puerta.
-Ya estoy aquí.
-Eso ya lo veo, escucha, Alice está dormida en el sofá, yo me voy a ir a hablar con Laura y Bea, tú solo…haz lo que tengas que hacer y os vais ¿vale?-Contesta Stella en voz baja.
-Vale, ¿pero no me va a gruñir si la despierto?
-Puede, pero no si lo haces con cuidado. Por cierto, ¿qué trola les has contado a los chicos para que no sospecharan?
-Ah, les he dicho que me dolía la tripa, que la comida me había sentado mal. Ya lo sé, no es muy original, pero se lo han tragado.
-Está bien, yo me voy a la habitación, si necesitas cualquier cosa me llamas ¿vale? Pero sin que se entere Alice, se supone que ha sido idea tuya lo de venir.
-Claro, ¿algo más?
-Sí, cuídala bien ¿eh? Que venga a casa de una pieza.
-Lo intentaré.-Dice Niall, y sonríe. Acto seguido Stella se va con Bea y Laura a su habitación. Niall cierra la puerta con cuidado y va hacia el sofá. Se sienta al lado de Alice y la aparta un mechón de pelo de la mejilla. Se acerca a ella y la besa, luego la susurra.
-Princesa, no seas dormilona, tengo una sorpresa para ti.
-¿Niall? ¿Qué haces aquí?- Responde Alice sonriendo y abriendo los ojos.
-He venido a darte una sorpresa. ¿Qué tal estás?
-Ahora que estás aquí mejor. Me gusta despertarme con mi ídolo susurrándome “princesa” al oído, ¿sabes?-Y Alice vuelve a sonreír. Niall vuelve a acercarse a su oído y le dice:
-Bueno, si te levantas te enseño la sorpresa que te he preparado, y si no te levantas, te levanto yo.
-Prefiero que me levantes tú.
-¿Estás segura?
-Completamente.
-Pues prepárate.-Niall se levanta del sofá, coge a Alice por la cintura y la carga en sus hombros.- ¿Vas a levantarte ya o quieres que te lleve así por todo Londres?
-Jajaja no Niall, para, bájame, jajaja, ¡lo digo muy en serio!-Contesta Alice dándole pequeños golpes en la espalda.
-¿Entonces te vas a levantar tú sola?
-Sí, sí, ¡pero bájame ya!
-Vale, voy a ser bueno.-Y Niall vuelve a sentar a Alice en el sofá.-Ahora cálzate y vamos, si no mi sorpresa se va a ir al garete.
-Vale, espera un momento.-Alice le da un beso en los labios y va a su habitación, coge sus Converse negras y fosforitas y va hacia el salón mientras se las pone.
-Vale, ya estoy, ¿dónde vamos?
-Tendrás que esperar a llegar allí para adivinarlo.-Responde Niall rodeando a Alice por los hombros y abriendo la puerta.
-No, dímelo porfa, ¡aunque sea una pista!
-¡Eres una impaciente! Sólo te puedo decir que te va a encantar, o eso espero.
-¿Es comida?
-¿Por qué lo preguntas?
-Porque si es comida me va a encantar, básicamente.
-Jajaja estás fatal, anda vamos.
Salen por la puerta y bajan al portal, donde está aparcada una scooter roja, con dos cascos en los manillares.
-¿Es tuya?-Pregunta Alice cogiendo uno de los cascos.
-Claro, ponte un casco y sube.-Contesta Niall mientras se pone el suyo, de color negro.
-Vale, pero yo conduzco.-Responde Alice poniéndose el otro casco, de color blanco y negro, y subiéndose al scooter.
-Ah no, no tienes el carnet, además no sabes donde tenemos que ir, así que aparta, yo conduzco.
-¡Aguafiestas!-Chilla Alice, sonríe y se echa para atrás dejando sitio a Niall, que arranca el scooter y la dice:
-Agárrate fuerte, no quiero que mi princesa se caiga de la moto.-Alice le abraza y apoya la cabeza en su espalda. Está en un sueño, Niall la ha llamado princesa, varias veces. Todavía no se cree que después del día que había pasado la ocurriera eso. Así que simplemente se deja llevar, disfrutando de ese momento único con Niall. Su momento.
El scooter recorre las calles de Londres, alejándose cada vez más de la ciudad y adentrándose en una carretera rodeada de árboles. Alice miraba a los árboles, que pasaban a toda velocidad. De repente Niall aminora la velocidad y gira por un camino lleno de piedras.
-¿Dónde vamos Niall?
-Ahora lo verás, falta muy poco.
A los diez minutos aproximadamente Niall frena el scooter. Se baja de él y busca algo en una mochila que llevaba colgada en la parte trasera. Saca un pañuelo de color blanco y le dice a Alice:
-Quítate el casco un momento. Tienes que ir con los ojos vendados a partir de aquí.
-Vale, me fío de ti, pero si me secuestras gritaré hasta que te duela la cabeza, yo aviso.- Contesta Alice, sonríe y se quita el casco.
-De todas formas no podría secuestrarte por mucho tiempo.- Añade mientras le pone el pañuelo alrededor de la cabeza.
-¿Y eso por qué? ¿Tan horroroso sería?
-No, pero tus amigas te petarían el móvil a llamadas hasta saber dónde estás.-Responde sonriendo mientras vuelve a montarse en el scooter y lo arranca. Sigue conduciendo hasta que llegan a un claro al final del camino de piedras. En el claro hay un lago no muy grande, en el que se reflejan todos los árboles que hay a su alrededor. Al lado del lago hay un pequeño muelle y una barca de madera pintada en blanco con dos remos. Niall para la moto, levanta a Alice del asiento y la quita el casco con cuidado. Luego la quita la venda de los ojos y la gira hacia él.
-Me ha encantado el paseo en moto, ¿vamos a repetirlo alguna vez?
-Sí, esta noche, seguramente. ¿No querías ver la sorpresa?
-¡Sí! ¿Puedo girarme ya y verla?
-Vale, pero me tienes que dar un beso luego ¿eh?
-Sólo si me gusta, si no te doy un abrazo- Sonríe y se gira. Es precioso, el paisaje, el lago, todo. Lo único que puede hacer Alice es sonreír, no le salen las palabras.
-¿Te gusta?- Pregunta Niall abrazándola por la espalda.- El otro día en Hyde Park me di cuenta de que te gustaban estas cosas así que…
-Niall, no me gusta.
-¿A no? Yo pensaba que…
-Eh, que no he terminado. No me gusta, me encanta.-Y le besa, así sin más.
-¿Y ese beso?
-¿No me habías dicho que te tenía que besar si me gustaba?
-Jajaja, es verdad- Y la vuelve a besar-Ven, tengo otra sorpresa más.
Niall coge a Alice de la muñeca y la lleva hacia la barca. Se suben y Niall rema hacia el centro del lago. Allí se detiene, para sorpresa de Alice, que dice:
-Oye, no es que no me fíe de ti pero… ¿Por qué nos paramos en medio del lago?
-Vamos a esperar aquí, la otra sorpresa es un tanto…especial.
-¿Especial? Desde luego te las arreglas para que no lo adivine nunca ¿eh?
-Lo intento al menos- Y los dos sonríen. Se hace un silencio únicamente interrumpido por los cantos de los pájaros y el ruido de las ramas de los árboles que se mueven con el viento. Al cabo de unos minutos Niall salta:
-Me gusta esto.
-¿El qué?
-El silencio, un lago, tú, yo. Solos. Es uno de los momentos más perfectos que he tenido nunca.-Alice le mira a los ojos, esos preciosos ojos azules, y dice:
-¿Cómo lo haces?
-¿Hacer el qué?
-Ser tan sumamente… No sé describirlo, pero me encanta cuando haces eso. Ya sabes, cuando me enamoras.
En ese momento Niall no puede hacer otra cosa que besarla. Y Alice no puede hacer otra cosa que responder a ese beso. Se encantan, nadie lo puede cambiar. De repente Niall se aparta.
-¿Qué pasa?
-Mira, mi sorpresa.-Responde girando a Alice y abrazándola por la espalda. En ese momento hay una puesta de sol que hace que en el lago se creen reflejos dorados, amarillos y rojos que, mezclados con el verde de los árboles creaban unos reflejos parecidos a los de las auroras boreales.
-Niall, es perfecto, ¿cómo has sabido que pasaría esto?
-¿Intuición? No, que va, lo busqué en Google, pensaba que te gustaría verlo.
-Eres de lo que no hay- Se ríe y vuelve a mirar hacia el lago, -Me encanta. Gracias.- Dice mientras se apoya en el pecho de Niall.
-No hay que darlas, te lo mereces. Pero falta una cosa.
-¿Más? ¿Cuándo has hecho esto? ¡A mí no me daría tiempo!
-La magia de los irlandeses-Responde Niall sonriendo.
-¿No se dice la suerte de los irlandeses?
-Ya, pero yo también tengo magia.
Alice suelta una carcajada y se sienta frente a Niall otra vez.
-Bueno, ¿me llevas a ver la última sorpresa o nos vamos a casa?
-Ahí está la gracia, tu última sorpresa está en casa.
-FIN DEL CAPÍTULO 17-
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