Niall comienza a remar hacia la orilla donde dejó el scooter mientras es acribillado a preguntas por parte de Alice.
-¿Cómo que está en casa? ¿Qué es? ¿Es comida? ¿O es… Comida?
-Alice, relájate, ya lo descubrirás cuando lo veas. Y deja de decir comida, me está entrando hambre…
-¡Pues diré comida hasta que me des una pista! Comida, comida, comida, comida…
-¡Vale! Te diré una pista.
-¡Bien! Venga, qué es.
-La pista es… Que te va a gustar.
-¡Tramposo! ¡Eso no es una pista!
-Sí que lo es, lo que pasa que no la entiendes.-Dice Niall sonriente. Alice se echa para atrás en la barca y empieza a jugar con uno de sus mechones rizados, hasta que de repente dice:
-Pues que sepas que si te ha entrado hambre me alegro, por mala persona y ocultador de pistas.
-Ohh, ¿Te he hecho rabiar?-Dice riéndose y dejando de remar un instante.
-No, no me has hecho rabiar, pero sólo digo que si tienes hambre te aguantas. Te mereces tener hambre.
-Ah, muy bonito.-Salta Niall volviendo a remar.- ¿Así que disfrutas viéndome sufrir?-Y se ríe.
-Pues sí.-Alice le saca la lengua y se ríe también.-Ahora en serio, no disfruto viéndote sufrir, sólo me parece que te mereces tener hambre por no decirme cual es la sorpresa, es el karma.
-¿El karma? Los irlandeses no tenemos de eso.
- Que seas un irlandés adorable y famoso no significa que no tengas karma.-Rebate Alice con una sonrisa pícara.
-¿Soy adorable? No lo sabía.-Responde Niall sarcástico.
-¡Creído! Jajaja.
-No lo soy.-Contesta Niall al tiempo que llegan al muelle.
-Sí lo eres. Pero te lo perdono, sólo por ser tú ¿eh?-Dice Alice mientras se baja de la barca y se dirige al camino.
-Eh, ¿dónde vas? Tienes que vendarte los ojos.- Añade Niall mientras coge a Alice por la cintura y la da la vuelta.
-¿Otra vez? Bueno, vale, pero no voy a ir todo el paseo en moto con la venda. ¿No? Dime que no por favor.-Niall suelta un suspiro y dice:
-Sólo porque me has llamado irlandés adorable antes no te voy a poner la venda. Te has librado por poco.
-Querrás decir por pocito ¿no?- Contesta Alice riéndose, cogiendo a Niall de la mano y llevándolo al scooter.
-Bueno, también es una opción.
Cuando llegan al scooter Alice coge su casco y se sube en la parte trasera.
-¿No quieres conducir?
-No, prefiero ir abrazada a ti sin preocuparme por el exceso de velocidad.- Responde Alice mientras Niall se sube a la moto, y se abraza a él.
-Buena idea, así me ahorro la multa.-Contesta bromeando y arranca la moto, que sale a toda velocidad por el camino de piedras. Esta vez Alice no se fijó tanto en el camino que tomaron, sólo pensaba en lo que había hecho Niall por ella. Incluso había conseguido que se olvidara un poco de lo que había pasado con Liam. No sabía cómo lo había conseguido, pero le encantaba. Todo, incluido él.
-Alice, no estarás dormida ¿no?-Pregunta Niall sobresaltándola.
-No, solo estaba pensando, nada más.
-Bueno, pues deja de pensar que ya casi hemos llegado.
-¿Dónde? Esta no es la calle de mi apartamento.
-¿Quién ha dicho que la sorpresa estaba en tu apartamento?
-Tú, has dicho que estaba en casa…-Niall la interrumpe y dice:
-Exacto, pero no he dicho que en tu casa.
-Bien jugado, está en tu casa entonces.
-Ahí le has dado.- Niall y Alice se echan a reír y se quedan en silencio un rato.
El scooter gira por una calle con un paseo lleno de chopos, que se mueven con el viento. Luego suben por una cuesta, que da a otra calle con hileras de casas enormes. Niall detiene el scooter en una de esas casas, de color blanco con una cristalera que da al salón, piscina en la parte trasera y un segundo piso con balcón.
-Ya hemos llegado Alice.
-Hala, menuda casa…
-Bueno, antes vivía aquí con Liam, pero se ha comprado una casa para él solo, así que me he quedado marginado aquí.
-Bueno, por lo menos tienes piscina.- Responde Alice.
-Es la mejor parte.-Dice al tiempo que gira la cabeza y sonríe a Alice.-Ven, aquí está la última sorpresa.
Niall abrió la puerta y condujo a Alice al interior de la casa, al salón. La sentó en el sofá y la dijo:
-Espera aquí, vuelvo en un minuto.- Niall desapareció por las escaleras que daban al segundo piso y Alice se quedó en el sofá, de cuero en color negro, observando la casa. La cocina era bastante grande, pero lo que de verdad la impresionaba era el salón, con ese sofá tan grande, una tele de plasma que colgaba de la pared, y en la parte de atrás otra cristalera que daba al jardín, donde estaba la piscina. Esta absorta en sus pensamientos cuando de repente una guitarra y una preciosa voz con acento irlandés cantando “Irresistible” la sorprendió. Niall estaba detrás del sofá, cantando, para ella. Únicamente ellos dos en el salón, Alice con una sonrisa y a punto de llorar de la emoción y Niall cantando con su guitarra tan… Tan él.
-“Irresistible”…- Niall toca el último acorde de la canción y añade:-Te quiero.
Alice simplemente quiere besarlo hasta que le duelan los labios, pero antes de hacer eso añade emocionada:
-¿Todos los irlandeses son tan perfectos como tú, o eres el único?
-Intento ser el único. Para ti claro.
Y lo hace, la enamora tan perdidamente que Alice le besa sin pensárselo, como una loca enamorada. Como lo que es. Alice y Niall pierden la noción del tiempo, sólo quieren estar juntos, allí, en el sofá, por y para siempre.
No saben cuánto tiempo llevan besándose, pero de repente un móvil bastante inoportuno suena en el bolsillo de Alice. Se aparta de Niall y se sienta en el sofá cruzada de piernas.
-¿Diga?
-Alice, son las 12 de la noche, todas tus amigas están en el apartamento, ¡¿dónde demonios estás?!
-¿Héctor? A ver, he salido a dar una vuelta, mis amigas no querían ¿vale? Relájate, que no me he muerto. Además, cuando me he ido ni siquiera estabas en casa, así que no me lo reproches a mí ahora.
-Mira, tú solo ven a casa, estábamos preocupados por si te había pasado algo. Espero que llegues pronto. Adiós.
-Claro mi capitán- Contesta Alice justo cuando Héctor ha colgado.
-¿Qué pasa?- Pregunta Niall acercándose a Alice.
-Mi hermano, me tengo que ir Niall, lo siento…
-¿Sentirlo? No tienes por qué, la culpa es mía por haberte distraído tanto.
-Como si a mí me importara que me distrajeras.-Responde Alice sonriéndole.
-Bueno, te llevo a casa. Por cierto… ¿te ha gustado la última sorpresa?
-¿Es que no está claro después de ese beso?-Responde poniendo los brazos en jarras a modo de broma.
-Sí, pero quería asegurarme.-Salta Niall sonriéndola y rodeándola por los hombros
-Bueno, pues sí, me ha encantado, no sé cómo lo haces para ser tan…
-¿Genial? ¿Perfecto? Cómo era…
-¿Creído?
-Puede.-Responde sacándole la lengua.- Ah, ya me acuerdo: “Irlandés adorable”
-Claro que sí Niall.-Añade besándole en la mejilla y cogiéndole de la mano.-Vamos, que al final me voy a tener que quedar a dormir de lo tarde que se nos va a hacer.
-No sería una mala idea, ¿no?-Responde guiñándole un ojo a Alice.
-No, pero no me gustaría que mi hermano me matara, así que prefiero venir a verte mañana y seguir viva, ¿no crees?
-También tienes razón, vamos, pero conduzco yo ¿eh?
Niall y Alice salieron a por la scooter y en diez minutos estuvieron en el apartamento de Alice. Alice se baja rápidamente del scooter y se quita el casco.
-Me ha encantado todo esto, en serio, no entiendo cómo lo has hecho en tan poco tiempo. Pero gracias.
-¿Gracias por qué? Te lo mereces, ¿eres mi novia no?
-Tu novia…Mmm… Suena genial. La novia de Niall Horan. Podría acostumbrarme a ello.-Responde bromeando Alice. Se acerca a Niall y le dice:
-Tengo que subir, pero mañana tu novia te hará una visita ¿vale? Jajaja-Le da un beso y se dirige hacia el portal cuando Niall le coge de la muñeca, le acerca a él y la dice al oído:
-Buenas noches princesa. Te amo.
-Yo también Niall, no lo dudes.
Alice abre el portal y sube al apartamento, abre la puerta y entra silenciosa en el salón, donde está Héctor, dormido, eso sí. Alice suelta un suspiro y entra a su habitación, con cuidado de no despertar a Bea.
-Chst, Alice, eh.
-¿Bea? ¿Qué haces despierta?
-Esperarte, ¿qué tal con tu irlandés?
-No ha podido ir mejor.-Responde sonriendo Alice. Bea se da cuenta y dice:
-Mañana me cuentas, con todo detalle.
-Claro, pero duérmete anda.-Dice Alice metiéndose en la cama y cerrando los ojos, reviviendo todos los momentos de esa intensa tarde. Única, irrepetible. Perfecta.
-FIN DEL CAPÍTULO 18-
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