Los ojos de Niall y Alice se
miraron fijamente, diciéndose mil cosas en apenas unos segundos.
-Niall…-Dijo Alice con la voz
temblorosa.-Yo ahora no puedo… Estoy trabajando. Lo siento.
-No pasa nada. Ponme el capuccino
y… Ya hablaremos.
Alice se dio media vuelta para
preparar el café arrepintiéndose de todas y cada una de las palabras que
acababa de soltar. La daba igual el trabajo, el capuccino, el delantal y su
sueldo. Ella quería irse con Niall, hablar con él y arreglarlo todo, no servir
cafés a gente desconocida mientras ve cómo el amor de su vida se va para no
volver.
-Niall espera.-Alice se dio media
vuelta con el café listo en la mano pero Niall ya no estaba. Se acercó a la
barra angustiada y posó el café sobre ella. Miró hacia abajo y descubrió una
servilleta cuidadosamente doblada, con marcas de tinta en ella. La cogió con
delicadeza y la desdobló. En ella estaba escrito con letra descuidada: “Hyde
Park, a las 5:30 en el estanque. Te espero allí”, y la firma de Niall. Volvió a
doblar la servilleta y la guardó en el bolsillo con una pizca de esperanza
volviendo a nacer en su interior. Tenía una oportunidad para arreglarlo con él,
y se había jurado a sí misma que no se iría de allí sin una respuesta sobre lo
que les había pasado.
***
El viento veraniego sacudía
suavemente las hojas de los árboles del Hyde Park, que caían sobre el
Serpentine creando pequeñas ondas que acababan extendiéndose por todo el río.
Alice se bajó de su bici y se
sentó en un barco cercano, debajo de la sombra de un gran árbol. Sacó su móvil
y miró la hora: las cinco y veinticinco. Llegaba pronto, aún la quedaban cinco
minutos de espera cuando vio aparecer a Niall con las manos en los bolsillos de
su pantalón vaquero y la cabeza parcialmente oculta en una chaqueta y una
gorra.
-Hola Niall.
-Hola Alice, llegas pronto.
-Lo mismo te podría decir a ti…
¿Quieres sentarte?-Alice se apartó un poco a la derecha, dejando un hueco en el
banco. Niall se sentó silenciosamente, se quitó la gorra y la miró.
-¿Por qué lo hiciste? Solo
quiero… Una explicación.
-No hice nada, nunca lo he hecho.
-Entonces a qué vino lo del beso
con Liam y lo del desván.-Niall frunció el entrecejo y fijó sus ojos en los de
ella.
-Liam me besó… Está enamorado de
mí.-Agachó la cabeza dejando escapar un bufido.-Pero yo no. Te quiero a ti
Niall, no sé cuándo llegarás a entenderlo.
-Ya lo entiendo. Lo que no
comprendo es por qué…-Enmudeció de repente.-Da igual. Sólo espero que te vaya
muy bien con Liam, hacéis buena pareja.
-¡Quieres parar de una vez!-Alice
explotó. ¿Por qué no se le metía en la cabeza que le quería a él, y no a Liam?
Era frustrante, sacaba a Alice de sus casillas.
-No chilles.
-Chillo si quiero. Joder Niall,
que te quiero a ti, no a Liam, ¿tanto te cuesta metértelo en esa cabeza tan
dura que tienes?
Niall no contestó, se limitó a
mirarla como si nada, haciendo como si sus palabras no tuvieran ningún efecto
en él.
-Si querías arreglarlo vas por
mal camino. Lo he intentado todo y tú te limitas a…A sentarte ahí y a mirarme
con esos ojos azules que no paran de enamorarme. ¿Qué nos ha pasado? No lo sé
muy bien, pero si estás mejor sin mi… Entonces será mejor que me vaya.
Alice cogió su bici y se montó en
ella, giró la cabeza hacia Niall, que se había levantado y susurró un “Adiós”
antes de desaparecer entre los árboles del parque.
-¡Alice espera!-Niall echó a
correr tras ella todo lo rápido que pudo pero ya era demasiado tarde, Alice se
había ido, seguramente para siempre.
El viento golpeaba la cara de
Alice con violencia a medida que iba cogiendo velocidad, y unas lágrimas
recorrían sus mejillas como tantas veces lo habían hecho. Giró a la derecha en
un camino de piedras, pero perdió el control de la bici y chocó contra alguien.
-L-Lo siento mucho…-Dijo mientras
se levantaba torpemente del suelo y se secaba las lágrimas.
-Oye motera, a ver si mieras por
dónde vas.-Una voz ronca la agarró del brazo para terminar de alzarla del
suelo..- Eh, ¿por qué lloras?
-¿Harry?-Alice elevó la mirada
para toparse con los ojos verdes de Harry, que estaba mirándola fijamente con
cara de preocupación.
-Sí, soy Harry. ¿Qué ha
pasado?-Insistió.
-Nada… ¿Estás bien?-Alice se secó
los restos de lágrimas y comenzó a palpar los brazos y hombros de Harry en
busca de alguna herida.
-Sí yo estoy bien.-Esbozó una
media sonrisa y añadió con cara seria:
-Pero tú no. Encima te has
raspado los brazos.-Cogió con suavidad uno de sus brazos y pasó los dedos por un raspón que la
recorría todo el antebrazo.
-Justo en la cicatriz.-Dijo Alice
observando el arañazo. Se había dado en la cicatriz de la botella, cuando
conocieron a los chicos por primera vez en la fiesta.
-Tienes razón. Ya es mala pata
¿eh?
-Sí. Aunque no es peor que lo que
pasa ahora mismo.
-¿Te invito a un café y me
cuentas qué ha pasado?
-Está bien.
Harry sonrió a Alice y cogió la
bici del suelo, cuyo manillar estaba suelto y la rueda delantera pinchada.
-Está obsoleta. Ha sido un buen
golpe.-La dejó caer al suelo de nuevo mientras se encogía de hombros.-Yo la
rompo, yo la pago. Te comparé otra.
-No.-Discrepó Alice.-Yo he sido
la que me he chocado.
-Y yo el que me he puesto en tu
camino.
-Pero…-Alice intentó explicarse
pero Harry enarcó una ceja poniendo fin a la discusión y rodeó a Alice por los
hombros.
-Vamos a por ese café.
Ambos sonrieron y siguieron el
camino de piedras a través del Hyde Park hasta la cafetería más cercana. Se
sentaron en la esquina del local y Alice fue a pedir los cafés.
-Y bien, ¿qué ha pasado?-Preguntó
Harry mientras Alice se sentaba frente a él con los cafés en la mano.
-Niall…-Removió su mocca con una
cucharilla de plástico mientras apoyaba la cabeza sobre su mano.
-¿Otra vez? Pensaba que ibais a
arreglarlo.
-Lo he intentado, pero sigue
pensando que le engañé con Liam.
-Imbécil…-Harry rodó los ojos y
dio un sorbo al café.
-No me cree, diga lo que diga y
haga lo que haga. Es frustrante…
-Intentaré convencerlo… No va a
ser tarea fácil, es un terco.
-No vas a conseguirlo, ni
siquiera Stella ha podido. Le he perdido…
-No digas tonterías.-Sentenció
Harry.-No le has perdido, él te quiere, lo sabes, todos lo sabemos, así que
deja de lamentarte y no te des por vencida, ¿me oyes? En el fondo sabe que le
quieres, pero tiene miedo de que quieras más a Liam, por eso te rechaza. Es
ilógico, lo sé, pero es Niall.
-Precisamente por eso.-Alice
resopló.- Te lo agradezco pero… Ya no puedo hacer más. Lo he intentado todo,
pero nada da resultado. Lo mejor que puedo hacer es irme.
-¡¿Qué?! ¿Irte? ¿Estás tonta? No
puedes hacer eso.
-Sí puedo. Y lo voy a hacer, ya
he tomado la decisión, y nadie me va a hacer cambiar de opinión. Me vuelvo a
España.
-FIN
DEL CAPÍTULO 33-
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