martes, 13 de agosto de 2013

-CAPÍTULO 33: ¿QUÉ NOS HA PASADO?-



Los ojos de Niall y Alice se miraron fijamente, diciéndose mil cosas en apenas unos segundos.
-Niall…-Dijo Alice con la voz temblorosa.-Yo ahora no puedo… Estoy trabajando. Lo siento.
-No pasa nada. Ponme el capuccino y… Ya hablaremos.
Alice se dio media vuelta para preparar el café arrepintiéndose de todas y cada una de las palabras que acababa de soltar. La daba igual el trabajo, el capuccino, el delantal y su sueldo. Ella quería irse con Niall, hablar con él y arreglarlo todo, no servir cafés a gente desconocida mientras ve cómo el amor de su vida se va para no volver.
-Niall espera.-Alice se dio media vuelta con el café listo en la mano pero Niall ya no estaba. Se acercó a la barra angustiada y posó el café sobre ella. Miró hacia abajo y descubrió una servilleta cuidadosamente doblada, con marcas de tinta en ella. La cogió con delicadeza y la desdobló. En ella estaba escrito con letra descuidada: “Hyde Park, a las 5:30 en el estanque. Te espero allí”, y la firma de Niall. Volvió a doblar la servilleta y la guardó en el bolsillo con una pizca de esperanza volviendo a nacer en su interior. Tenía una oportunidad para arreglarlo con él, y se había jurado a sí misma que no se iría de allí sin una respuesta sobre lo que les había pasado.
***
El viento veraniego sacudía suavemente las hojas de los árboles del Hyde Park, que caían sobre el Serpentine creando pequeñas ondas que acababan extendiéndose por todo el río.
Alice se bajó de su bici y se sentó en un barco cercano, debajo de la sombra de un gran árbol. Sacó su móvil y miró la hora: las cinco y veinticinco. Llegaba pronto, aún la quedaban cinco minutos de espera cuando vio aparecer a Niall con las manos en los bolsillos de su pantalón vaquero y la cabeza parcialmente oculta en una chaqueta y una gorra.
-Hola Niall.
-Hola Alice, llegas pronto.
-Lo mismo te podría decir a ti… ¿Quieres sentarte?-Alice se apartó un poco a la derecha, dejando un hueco en el banco. Niall se sentó silenciosamente, se quitó la gorra y la miró.
-¿Por qué lo hiciste? Solo quiero… Una explicación.
-No hice nada, nunca lo he hecho.
-Entonces a qué vino lo del beso con Liam y lo del desván.-Niall frunció el entrecejo y fijó sus ojos en los de ella.
-Liam me besó… Está enamorado de mí.-Agachó la cabeza dejando escapar un bufido.-Pero yo no. Te quiero a ti Niall, no sé cuándo llegarás a entenderlo.
-Ya lo entiendo. Lo que no comprendo es por qué…-Enmudeció de repente.-Da igual. Sólo espero que te vaya muy bien con Liam, hacéis buena pareja.
-¡Quieres parar de una vez!-Alice explotó. ¿Por qué no se le metía en la cabeza que le quería a él, y no a Liam? Era frustrante, sacaba a Alice de sus casillas.
-No chilles.
-Chillo si quiero. Joder Niall, que te quiero a ti, no a Liam, ¿tanto te cuesta metértelo en esa cabeza tan dura que tienes?
Niall no contestó, se limitó a mirarla como si nada, haciendo como si sus palabras no tuvieran ningún efecto en él.
-Si querías arreglarlo vas por mal camino. Lo he intentado todo y tú te limitas a…A sentarte ahí y a mirarme con esos ojos azules que no paran de enamorarme. ¿Qué nos ha pasado? No lo sé muy bien, pero si estás mejor sin mi… Entonces será mejor que me vaya.
Alice cogió su bici y se montó en ella, giró la cabeza hacia Niall, que se había levantado y susurró un “Adiós” antes de desaparecer entre los árboles del parque.
-¡Alice espera!-Niall echó a correr tras ella todo lo rápido que pudo pero ya era demasiado tarde, Alice se había ido, seguramente para siempre.
El viento golpeaba la cara de Alice con violencia a medida que iba cogiendo velocidad, y unas lágrimas recorrían sus mejillas como tantas veces lo habían hecho. Giró a la derecha en un camino de piedras, pero perdió el control de la bici y chocó contra alguien.
-L-Lo siento mucho…-Dijo mientras se levantaba torpemente del suelo y se secaba las lágrimas.
-Oye motera, a ver si mieras por dónde vas.-Una voz ronca la agarró del brazo para terminar de alzarla del suelo..- Eh, ¿por qué lloras?
-¿Harry?-Alice elevó la mirada para toparse con los ojos verdes de Harry, que estaba mirándola fijamente con cara de preocupación.
-Sí, soy Harry. ¿Qué ha pasado?-Insistió.
-Nada… ¿Estás bien?-Alice se secó los restos de lágrimas y comenzó a palpar los brazos y hombros de Harry en busca de alguna herida.
-Sí yo estoy bien.-Esbozó una media sonrisa y añadió con cara seria:
-Pero tú no. Encima te has raspado los brazos.-Cogió con suavidad uno de sus  brazos y pasó los dedos por un raspón que la recorría todo el antebrazo.
-Justo en la cicatriz.-Dijo Alice observando el arañazo. Se había dado en la cicatriz de la botella, cuando conocieron a los chicos por primera vez en la fiesta.
-Tienes razón. Ya es mala pata ¿eh?
-Sí. Aunque no es peor que lo que pasa ahora mismo.
-¿Te invito a un café y me cuentas qué ha pasado?
-Está bien.
Harry sonrió a Alice y cogió la bici del suelo, cuyo manillar estaba suelto y la rueda delantera pinchada.
-Está obsoleta. Ha sido un buen golpe.-La dejó caer al suelo de nuevo mientras se encogía de hombros.-Yo la rompo, yo la pago. Te comparé otra.
-No.-Discrepó Alice.-Yo he sido la que me he chocado.
-Y yo el que me he puesto en tu camino.
-Pero…-Alice intentó explicarse pero Harry enarcó una ceja poniendo fin a la discusión y rodeó a Alice por los hombros.
-Vamos a por ese café.
Ambos sonrieron y siguieron el camino de piedras a través del Hyde Park hasta la cafetería más cercana. Se sentaron en la esquina del local y Alice fue a pedir los cafés.
-Y bien, ¿qué ha pasado?-Preguntó Harry mientras Alice se sentaba frente a él con los cafés en la mano.
-Niall…-Removió su mocca con una cucharilla de plástico mientras apoyaba la cabeza sobre su mano.
-¿Otra vez? Pensaba que ibais a arreglarlo.
-Lo he intentado, pero sigue pensando que le engañé con Liam.
-Imbécil…-Harry rodó los ojos y dio un sorbo al café.
-No me cree, diga lo que diga y haga lo que haga. Es frustrante…
-Intentaré convencerlo… No va a ser tarea fácil, es un terco.
-No vas a conseguirlo, ni siquiera Stella ha podido. Le he perdido…
-No digas tonterías.-Sentenció Harry.-No le has perdido, él te quiere, lo sabes, todos lo sabemos, así que deja de lamentarte y no te des por vencida, ¿me oyes? En el fondo sabe que le quieres, pero tiene miedo de que quieras más a Liam, por eso te rechaza. Es ilógico, lo sé, pero es Niall.
-Precisamente por eso.-Alice resopló.- Te lo agradezco pero… Ya no puedo hacer más. Lo he intentado todo, pero nada da resultado. Lo mejor que puedo hacer es irme.
-¡¿Qué?! ¿Irte? ¿Estás tonta? No puedes hacer eso.
-Sí puedo. Y lo voy a hacer, ya he tomado la decisión, y nadie me va a hacer cambiar de opinión. Me vuelvo a España.
-FIN DEL CAPÍTULO 33-

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