A la mañana siguiente las chicas se despertaron sobre las
nueve y, tras arreglarse, salieron de su acogedor e inundado apartamento para
irse a casa de Liam. Cogieron el coche de Alice y salieron a toda velocidad,
querían instalarse cuanto antes.
Cuando llegaron y llamaron al timbre no se pudieron llevar
una sorpresa mayor.
-Hola chicas, llegáis pronto.
-Niall… ¿Qué haces aquí?-Preguntó Stella sorprendida.
-En mi casa están de reformas, me voy a quedar aquí por un
tiempo, ¿qué bien no? Todos juntos aquí, vamos a montarla pero bien.
-Claro, es… genial.-Alice forzó una sonrisa y le dio un beso
en la mejilla. Ahora sí que iba a haber problemas, sin duda alguna.
-Bueno, pasad. Ahora aviso a Liam para que os diga…-Antes de
que terminara las chicas pasaron corriendo al salón y subieron las escaleras,
en busca de un cuarto para ellas.
-¡Yo quiero la habitación con litera!-Se oía gritar a Bea, a
lo que Laura contestaba:
-¡La mía es la del espejo en el armario!
-¡¿Cómo que espejo con armario?!-Volvió a gritar Bea, yendo
hacia dicha habitación.
-¡Chicas queréis dejar de gritar!-Vociferó Alice desde su
habitación, con una cama baja, espejo y un par de estanterías. Simple, pero
práctica.
-Como auténticas cabras.-Dijo alguien desde la puerta.
-¿Acaso lo dudabas?-Alice se giró y pasó las manos por el
cuello del recién llegado, Niall.
-Nunca lo he hecho.-Se acercó a sus labios, pero de repente
añadió:
- Alice… ¿seguro que no quieres dormir en mi habitación?
-Suena tentador pero…-Alice tenía muchas ganas de dormir con
él, pero no quería darle celos a Liam, no iba a complicar las cosas más de lo
que ya estaban.
-Está bien, pero si cambias de opinión, mi habitación está
al final del pasillo.
Niall se dio media vuelta, e iba a salir de la habitación
cuando Alice le detuvo.
-Niall yo… entiéndelo, es por mis amigas, no has hecho nada
¿vale?-Niall se quedó pensativo un momento, esbozó una sonrisa y dijo:
-Vale, te espero en la piscina.-La dio un beso en la frente
y despareció de la habitación.
Alice se sentó en la cama. Abrió la maleta sin muchas ganas
y sacó dos bikinis, uno morado y negro y otro blanco con un lazo azul claro.
Se acercó al espejo y se puso encima uno de sus bikinis, y
luego el otro. ¿Cuál le gustaría más a Niall? Resopló y cogió uno al azar, ya
la daba igual. Se lo puso y bajó a la piscina con una toalla y sus gafas de sol
en el pelo.
Todos estaban abajo bañándose, parecían estar pasándoselo
bien.
-Hola Alice.-Dijo Liam, y se acercó a saludarla.
-Hola Liam, cuanto tiempo…-Alice intentaba no mirarle a los
ojos y evitar una prolongación de esa incómoda conversación.
-Sí, bastante, deberías meterte, el agua está bien.-Dijo
Liam con una sonrisa.
-Sí, será mejor.-Alice rodeó a Liam y se metió en el agua
tras dejar la toalla y las gafas en una tumbona. La verdad es que el agua
estaba bien. Se metió bajo el agua intentando olvidarse de los problemas cuando
un par de manos la agarraron por la cintura y la levantaron en el aire.
-¡Socorro! ¡Me agreden!
-¡No seas cría!-Gritó Niall mientras levantaba más a Alice.
-¡Déjala!-Laura y Bea chillaron al unísono y se lanzaron a
por Niall.
-¡Vale, vale! ¡La suelto!-Niall soltó a Alice y salió de la
piscina debido al repentino ataque de Laura y Bea.
-Pobre irlandés, ¿no os da pena?-Preguntó Liam, que salió de
repente de la cocina con una cerveza en la mano.
-En absoluto.-Dijeron al unísono las tres amigas.
-Pues os quedáis sin postre.-Dijo espontáneamente Niall.
-¿Sin postre? ¿Quién eres, mi padre?-Preguntó Alice
encarando una ceja.
-Mejor, tu novio.
-Los novios se pican, aquí hay movida.-Dijo Bea guiñándoles
un ojo.
-¿Dónde está Stella?-Preguntó Liam evitando ese tipo de
conversación. Le dolía que le recordaran que Alice y Niall estaban saliendo,
aunque no se podía quejar, ¿no? Nadie lo sabía, era normal que lo hablaran con
normalidad.
-Estoy aquí.-Respondió entrando al jardín rápidamente.-Me
estaba poniendo el bikini, soy una lenta, lo sé.
-No pasa nada. ¿Tenéis hambre?-Preguntó Liam.
-Yo sí, y mucha.-Respondió Niall.
-Yo también.-añadió Alice.
Por lo visto todos tenían hambre. Así que Alice y Niall se
ofrecieron para hacer la comida mientras que Laura, Bea y Stella recogían sus
cosas y Liam ponía la mesa.
*En la cocina*
-Niall, deja de picotear cada vez que saco algo.-Resopló Alice
mientras le quitaba el bote de aceitunas de la mano.
-Pero tengo hambre, ¿qué quieres que le haga?
-Aguantarte. Anda, coge esa sartén de ahí arriba, yo no
llego-Añadió mientras señalaba una de las sartenes que había en un armario.
-Claro…enana.-Dijo Niall mientras la cogía y se la pasaba
con una sonrisa pícara.
-Eres un idiota.
-Pero me amas.
-Pero eres un idiota.
-Un idiota al que amas.
-Esta es una conversación de besugos.
-No, de idiotas.
Alice se echó a reír, hacía mucho que no reía de esa forma.
Niall cogió el bote de aceitunas de nuevo, por lo que Alice se le echó encima
para recuperarlo. Cada vez que Alice intentaba recuperarlo Niall subía el brazo
más y más.
-Niall, dame el bote.
-Quítamelo tú.-Respondió llevándose una aceituna a la boca.
-No llego. Anda, dámelo.
-No, bésame.
-Dame el bote y luego hablamos.
-Pues si no me besas te beso yo.
Niall dejó el bote en la mesa y se apoderó de los labios de
Alice, que trataba de rechazar el beso con todas sus fuerzas, pero era
demasiado, necesitaba eso.
-Lo siento chicos, ¿interrumpo algo?-Una voz se oyó desde la
puerta. Liam, tenía que ser él. Alice se apartó de Niall y, dedicándole una
falsa sonrisa dijo:
-No, nada. Nos falta poco para acabar la comida, ve llamando
a las chicas.
-Deja, ya las llamo yo.-Se ofreció Niall.-Ahora vuelvo.-La
dio un beso en la mejilla y salió de la cocina.
-¿A qué narices juegas Liam?
-No estoy jugando a nada.
-Ya, claro.-Alice resopló y se giró para terminar la comida.
-Oye, no te pongas así. No quería interrumpiros, pero tampoco
me parece bien que os deis el filete en mi cara.
-¿Cómo puedes ser tan egoísta?
-¿Egoísta yo? ¿Y tú qué?-Esa respuesta de Liam dejó perpleja
a Alice, no sabía qué había querido decir con eso.
-Yo no he hecho nada, no elegí que te enamoraras de mí Liam.
No fue mi culpa.
-Claro, no lo entiendes. Mira, déjalo. –Liam se dio media
vuelta y salió malhumorado de la cocina. Genial, todo iba de mal en peor.
Alice se dedicó a terminar la comida en silencio,
aguantándose las lágrimas por todo lo que estaba pasando. No podía soportar esa
tensión entre ambos. ¿Por qué era tan complicado? ¿Acaso no podían llevarse
bien, al menos intentarlo?
Estaba absorta en sus pensamientos cuando Stella entró en la cocina y la dijo
con tono serio:
-¿Tan mal estáis?
Alice suspiró y contestó igual de seria:
-Sí. No sé qué más hacer.
-¿Intentarlo?
-¿Crees que no lo intento ya?-Alice se giró bruscamente
hacia Stella.- He hecho todo lo que está en mi mano para llevarme bien, pero él
no quiere aceptar que…
-Que no estás enamorada de él. Como si fuera tan fácil,
Alice.
-Mira, déjalo.-En ese momento se dio cuenta. Era exactamente
lo mismo que la había dicho Liam hacía unos minutos. Parecía que, después de
todo, no eran tan distintos.
-Vale, lo dejo.-Stella se disponía a salir de la cocina
cuando Alice la detuvo.
-No Stella, lo siento. Es que estoy… Rara. Necesito pensar
en todo esto, no es… No es culpa de nadie.
-Ya… Bueno, ya estamos todos allí, ¿vienes con la comida?
-Claro.
Stella se fue de la cocina. También lo había jodido con
ella. Todo perfecto, fallaba a la gente que más quería. Esto no podía seguir
así, tenía que solucionarlo, y creía tener la solución para ello.
-FIN DEL CAPÍTULO 26-
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