Todos en el avión aplaudieron
cuando Alice asintió confiada y feliz. Se entrelazaron en un beso eterno, hasta
que les echaron del avión. Las azafatas tenían la maleta de Alice en la mano,
ella cogió su mochila, y ambos bajaron del avión por unas escaleras
improvisadas.
-¿Cómo se te ha ocurrido la
disparatada idea de pedirme matrimonio en un avión, duende?
-¿Qué más da dónde o cuándo, o si
lo hubiese hecho? La cosa es estar juntos para siempre.
-Puf, te quiero mucho, pero
límite de ñoñería…
-O de romanticismo –la interrumpe
él.
Y ahí, en la pista de aterrizaje
de aviones, con una brisa que refresca, y que le remueve el pelo a Alice, ambos
se hacen uno en un beso precioso, romántico. Niall le coge la mano a Alice,
entrelazan los dedos, y Alice se separa repentinamente:
-¿Qué pasa? –Le dice Niall cuando
ve su cara de dolor.
-Tu anillo y tu mano me han hecho
un corte en el dedo –dijo Alice, enseñándole el dedo a Niall.
Él no tiene una idea mejor que
meterse el dedo de su novia a la boca. Alice suelta una carcajada, Niall lo
corresponde.
-Así se quita la ñoñería, ¿no?
-¡No! Se sustituye por
pornosidad, pelirrojillo.
Niall se ríe como nunca antes, y
Alice se sonríe. Lo había echado mucho de menos, a él y a sus estupideces.
-Por un momento.- Comenzó a decir
Niall.- Pensaba que te había perdido para siempre.
-Eso nunca, Niall, sabes que
nunca podrás perderme.-Alice sonrió y añadió:
-Vuelta a lo ñoño. Creo que es
inevitable a tu lado.
-¿Con un irlandés? Claro que es
inevitable. ¿No lo sabías?
-Por lo visto no.
-¡Alice! ¡Alice!
Unos gritos les hicieron darse la
vuelta, y allí estaban Bea, Stella, Laura, Lou, Ele… Todos, corriendo hacia
ellos.
-¡Chicos!-Alice soltó la maleta y
la mochila, estrellándolas contra el suelo, y corrió hacia ellos.
Todos la abrazaron, formando una
piña, mientras reían, lloraban y estrujaban a Alice.
-Sabía que no te irías.-Dijo
Harry mientras la sonreía con un brillo pícaro en los ojos.
-Tú, señorito Styles.-Comenzó a
decir Alice mientras le señalaba.- Tienes la culpa de todo esto.-Frunció el
ceño, aparentemente enfadada, mientras se acercaba a él.- Y por eso, te doy las
gracias.-Concluyó mientras sonreía.
-Ha sido todo un placer, enana.
-¿Por qué no nos dijiste que te
ibas?- Soltó Bea mientras abrazaba a su amiga.
-Porque sabía que querríais
veniros conmigo. Os conozco demasiado bien.
-No habríamos ido contigo.-Bufó
Laura. Alice la miró mientras rodaba los ojos.
-Está bien.-Añadió.- Sí habríamos
ido, pero tendrías que habérnoslo dicho.
-El caso es que no se ha ido, y
eso es lo importante.-Concluyó Zayn mientras rodeaba por los hombros a Alice y
sonreía ampliamente.
-Oye, Bad Boy.-Dijo una voz a sus
espaldas.- Que Alice es mía, sólo yo la rodeo por los hombros.
Ambos se giraron, y se toparon
con Niall, que sujetaba la maleta de Alice con un brazo, mientras que con el
otro rodeaba su cintura.
-Bueno, demasiado contacto para
tan poco cuerpo.- soltó Alice zafándose del abrazo de ambos dos.
Todos rieron inevitablemente,
menos Niall, que volvió a rodearla por la cintura.
-Oye, no te he pedido matrimonio
en un avión para que ahora no te pueda abrazar.
-¡¿Quééééé?!-Chillaron todos al
unísono.
-¿Matrimonio?-Preguntó Eleanor.
-Sí, matrimonio.-contestó Alice
sonriente, mientras les enseñaba su anillo improvisado de plástico. Todos se
quedaron boquiabiertos por un momento, justo antes de comenzar a darles la
enhorabuena. Todo eran risas, felicitaciones y júbilo por parte de todos, menos
por uno: Liam. Estaba allí de pie, con la mirada perdida, los brazos cruzados y
expresión seria. Alice se dio cuenta, y se la borró la sonrisa de la cara. Se
apartó un poco del grupo, que seguía felicitando a Niall por haber dado ese
gran paso y se dirigió hacia Liam.
-Enhorabuena Alice.-Dijo Liam,
inexpresivo.
-Gracias.
-Espero que…Seáis muy felices, en
serio.-Liam forzó una sonrisa y abrió los brazos hacia Alice. La estrechó
contra ella tan fuerte como pudo, y la apartó casi instantáneamente.
-Encontrarás a alguien, ya lo
verás-Alice no sabía cómo actuar, habría querido darle la noticia a solas,
cuando todo ese caos hubiese terminado, pero Niall se la había adelantado.
-Yo no quiero encontrar a
alguien, Alice, te quiero a ti, y aunque estés comprometida nunca dejaré de
hacerlo.-Liam se mordió el labio inferior.-Tengo que irme, ya nos veremos.-Besó
la mejilla de Alice y se dio la vuelta para desaparecer entre la gente de la
terminal.
Alice sintió cómo algo se rompía
en su interior. Había perdido a Liam para siempre, hiciera lo que hiciera iba a
perder a personas que realmente la importaban, casi había perdido a Niall, y
ahora que todo estaba bien, había perdido a Liam. Una lágrima rodó por sus
sonrojadas mejillas al tiempo que reprimía un sollozo. Se secó las lágrimas de
sus ojos y se giró hacia los demás con una sonrisa.
-¿Y Liam?-Preguntó Stella cuando
se giró hacia ellos.
-Tenía que irse a… hacer un
recado.
-Bueno, ya nos le encontraremos,
ya sabes cómo es, no sabe cómo actuar con éstas situaciones.-Dijo Lou
inocentemente, no tenía ni idea de lo que pasaba en realidad.
-Ya…-Alice agachó ligeramente la
cabeza, mirando su anillo de plástico de botella.- Oye chicos, me gustaría irme
a casa, ha sido un día duro y… Me apetece descansar.
Todos callaron. En un momento así
nadie quería negarle nada a Alice, bastante mal lo había pasado, era normal que
estuviera cansada, tanto por la angustia de esas últimas semanas como por la
adrenalina del momento.
-Está bien, descansa enana, ¿nos
veremos mañana?-Preguntó Harry mientras la revolvía cariñosamente el pelo.
-Claro, gracias a todos, en
serio, sois los mejores.-Dijo Alice mientras el fantasma de una sonrisa pasaba
por su rostro. Todos se despidieron de ella y se fueron a casa. Niall cogió su
scooter y cargó el equipaje de Alice en la parte de atrás, luego ambos dos se
montaron y Niall condujo hasta su casa.
-¿Sabes?-Dijo Niall cuando
llegaron.- Echaba de menos llevarte de paquete en la moto y sentir tus brazos
rodeando mi espalda, es una sensación agradable.
Alice sonrió. Niall tan romántico
como siempre, adoraba esa parte de su personalidad.
-Yo te he echado de menos a
ti.-Dijo finalmente. Niall la plantó un beso, y, cogiendo sus maletas, entraron
en su lujosa casa.
Alice se sentó en el sofá de
cuero, mientras Niall subía las maletas a la habitación. Se quedó allí,
reflexionando. Así que, después de todas esas semanas de odio, ¿todo había
pasado? Aparentemente, Niall la volvía a querer, ahora estaba comprometida con
él e iba a pasar el resto de su vida con él. Inevitablemente sonrió,
entusiasmada, feliz por lo que acababa de darse cuenta. Iba a pasar el resto de
su vida con su único y verdadero amor, y eso simplemente la encantaba.
-¿En qué piensas?-Niall se sentó
junto a ella, la rodeó con el brazo y comenzó a jugar con uno de sus mechones
castaños, como había hecho tantas veces.
-En nada importante…
-¿Seguro?
-Sí, es sólo que… Aún no me lo
creo.
Niall la miró, sorprendido.
-¿A qué te refieres?
-Nunca pensé que esto pasaría, es
decir, hacía unas semanas éramos como desconocidos desde lo que pasó en la
playa…
-No.-Niall la cortó, antes de que
pudiera seguir hablando del tema.- No quiero recordar lo que pasó en la playa.
No quiero recordar que casi te pierdo. Porque no quiero perderte Alice, eres
demasiado importante para mí, ¿me oyes?
Alice se quedó callada, mirando a
Niall fijamente, mientras una sonrisa asomaba en sus labios, y sus mejillas se
ruborizaban ligeramente.
-Te quiero.-Susurró Niall
mientras rodeaba el cuello de Alice con la mano y la acercaba a él suavemente,
hasta que sus labios se rozaron.
Alice enroscó sus brazos en el
cuello de Niall. La encantaba volver a sentir sus labios rozando los suyos
suavemente, mientras ella alborotaba su pelo rubio y él la sujetaba del cuello,
haciendo que se la pusiera la carne de gallina.
Sencillamente la encantaba volver
a estar junto a él, y esta vez, iba a ser por y para siempre.
-FIN
DEL CAPÍTULO 35-
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