Cuando Bea se despertó por la mañana y puso sus pies
desnudos en la tarima del apartamento no pudo reprimir un escalofrío cuando
sintió el agua helada en sus pies.
-¡Dios! Esta agua está helada… Espera, ¿agua?- Bea miró el
suelo algo más despierta y casi se cae de espaldas al descubrir el suelo
cubierto por una capa de agua cristalina, que estaba empapando todas sus cosas.
Saltó a la cama de Alice torpemente, despertándola.
-Hey, ¿qué haces? Déjame dormir tía…-Dijo Alice mosqueada, y
hundió la cara en la almohada sin hacer caso de Bea.
-Levanta, levanta, levanta, vamos.-Bea comenzó a darle
cojinazos en la espalda a Alice, pero esta seguía sin hacerla caso. Como seguía
sin dar resultado Bea se acercó a su oído y la dijo:
-Alice, el piso está inundado, tu hermano sigue sin aparecer
y seguramente tengamos que pagar la reparación del suelo, pero tú sigue
durmiendo.
-¿QUÉÉÉ?-Alice se levantó de repente y miró al suelo. Casi
se cae de la cama del susto.-¿Cómo que inundado? ¿Y mi hermano? Joder, mierda…
-Alice, tranquilízate, ya encontraremos una solución…
-¡¿Pero qué…?!- Un grito procedente de la habitación de
Stella y Laura interrumpió la frase de Bea. Casi al instante, las otras dos
amigas aparecieron por el umbral de la puerta y saltaron a la cama vacía de
Bea.
-¿Qué narices ha pasado en el suelo del apartamento
Alice?-Preguntó Stella, que estaba flipando.
-Ah, que encima tengo que saberlo yo.-Laura y Stella la
dirigieron una mirada asesina, a la que Alice respondió:
-A mí no me miréis, que yo estaba durmiendo.
-Vale, sosegad chicas, vamos a pensar cómo solucionar el
problema, pero yo antes tengo que desayunar.-Bea interrumpió la discusión. Esta
vez fue a ella a la que miraron mal.
-Igual lo mejor es despertar a tu hermano y luego llamar a
un servicio técnico ¿no?-Stella se sentó en la cama y buscó algo donde apoyarse
para no pisar el suelo mojado.
-¿Mi hermano? Claro, vamos a llamar a mi hermano
irresponsable que por lo visto está desaparecido. Todo muy lógico.-Alice se
levantó de la cama y se fue al salón lo más rápido que pudo para no mojarse
mucho.
Todas la siguieron al salón y se subieron al sofá,
procurando no mojarlo mucho. Alice cogió el teléfono y vio que tenía un mensaje
de voz. Pulsó una tecla y lo escucharon. Era de Héctor:
“Emm…Sí, hola chicas. Vereís, me han dado una beca en la
universidad de Glasgow y me voy a estudiar allí con Isa y Mary, aunque estemos
en verano ahora nos dijeron que fuéramos antes para integrarnos e
instalarnos…Siento no haberos avisado antes y haberme ido sin despedirme, pero
no tenía otra opción. Cuidad el apartamento y pasáoslo bien lo que queda de
verano. Un beso”
Genial. Solas con un piso inundado y cero soluciones a parte
de achicar el agua con cubos y tirarla por la ventana. Las cuatro amigas se
dejaron caer en el sofá y suspiraron.
-¿Qué podemos hacer?-Preguntó Laura, desesperada.
-Llamar a un servicio técnico o comer algo. Yo opto por lo
segundo.-Dijo Alice tocándose el estómago.-Tengo hambre, y con hambre no puedo
pensar.
Se levantó del sofá y fue a la cocina, que estaba inundada
igualmente, cogió un paquete de cereales y un brick de leche y volvió
rápidamente al salón.
-Vale, ahora que tienes comida, vamos a llamar a un
fontanero POR FAVOR.-Dijo Stella, exasperándose.
-Por supuesto, marcando.-Alice cogió el teléfono fijo y
llamó a un fontanero, que las dijo que iría alguien a mirar la avería en unos
pocos minutos.
*30 minutos después*
Llamaron al timbre y rápidamente las chicas se agolparon el
puerta desando que fuera el fontanero. Afortunadamente, era él.
-Bueno días señoritas, ¿Cuál es el…?-El fontanero pasó y
comenzó a hablar, pero al ver el desastre que había montado en el apartamento
se quedó sin palabras.
-Ya, es una ruina. ¿Cuál es el problema?-Preguntó Stella
ansiosa.
-Veamos… ¿Dónde está la caldera?
-¿La caldera? ¿Qué tiene que ver?-Preguntó Bea sin
entenderlo.
-Si la caldera revienta, afecta a todas las tuberías del
apartamento, por lo que pueden abrirse grietas e inundar la casa, como en este
caso.
-Pero se puede arreglar, ¿verdad?-Insistió Stella
mordiéndose el labio.
-Si me enseñáis la caldera, puedo intentarlo.
Al instante Alice le indicó dónde estaba la caldera y le
siguieron hacia ella. Cuando comenzó a sacar herramientas y artilugios de la
caja y examinó la caldera, las chicas estaban expectantes. Pasados unos minutos
el tipo resopló, se levantó del suelo y las dijo:
-Efectivamente, la caldera explotó y afectó a las tuberías.
Me temo que habrá que hacer reparaciones.
-Oh, menos mal.-Dijo Alice llevándose la mano a la frente y
resoplando.
-Pero tardaré varias semanas.
-¿!Semanas!?-Preguntaron al unísono las chicas.
-Sí, tengo que levantar el suelo y arreglar las tuberías, y
luego está la caldera…
-Bufff… Está bien. ¿Y de cuánto dinero estaríamos
hablando?-Preguntó Laura sin terminar de creérselo.
-Tendría que verlo a medida que fuera reparando. Tomad mi
número.-Las tendió una tarjeta, recogió sus herramientas y añadió:
-Llámenme cuando hayan recogido sus cosas para poder venir a
arreglar este desastre. Un placer.
El fontanero salió por la puerta tras despedirse, dejando a
las chicas con el alma a los pies. El padre de Alice iba a matarlas. ¿Y dónde
iban a vivir esas “semanas” que había mencionado el fontanero? Todo era una
catástrofe absoluta.
-Bueno chicas, lo mejor será pedir ayuda a los chicos ¿no?
Seguro que a ellos no les importa que nos quedemos en su casa.-Dijo Bea, luego
miró maliciosamente a Alice y añadió:
-¿Por qué no le preguntas a tu perfecto novio si nos podemos
acoplar?
-¡Claro que no Bea! Será mejor que simplemente… No sé.
-Tengo una idea. Liam acaba de comprarse una casa
gigantesca, seguro que no le importa, allí entramos todas.-Comentó Laura. A
Alice se la paró el corazón. Buscó ayuda con la mirada, que se dirigió a
Stella. Ella la entendía.
-¡Eres un genio!- Chilló Bea. Ya era tarde, iba a tener que
ir a casa de Liam, lo sabían de sobra.
-Bueno… Primero tendremos que preguntarle si nos
deja.-Respondió Stella tratando de retrasar la posible mudanza por el bien de
Alice.
-Voy a llamarle.-Laura cogió su teléfono móvil y marcó el
número de Liam.
*Conversación telefónica*
-¡Hola Laura! ¿Qué tal estáis?
-Pues no muy bien, nuestra casa se ha inundado y no tenemos
dónde ir el tiempo que dure la reparación.-Dijo en tono lastimero.
-¿Cómo? Pues no se hable más, os venía a mi casa, tiene
habitaciones de sobra para todas. Además, Niall también está aquí, en su casa
también están de reparaciones.-Se rio y añadió:
-Total, cuatro más no es nada.
-¡Gracias, gracias, gracias! Te queremos mucho Liam. Pues
mañana a las once estamos en tu casa. ¡Chao!-Y le colgó
*Fin de la conversación telefónica*
Laura se giró contentísima y dijo casi gritando:
-Liam es genial, nos deja quedarnos en su casa.
-¡Guay! Voy a empaquetar mis cosas.-Bea desapareció del
salón y fue a su habitación, seguida por Laura. Stella y Alice se quedaron
solas en el salón.
-Stella… No quiero.
-Alice, inténtalo, no tenemos otra opción. Seguro que ya se
ha olvidado.
-No lo ha hecho, estoy más segura. No quiero joder mi
relación con Niall por él. Le quiero mucho, pero no de la manera que quiero a
Niall, sólo somos amigos…
-Lo sé, no tienes que explicármelo, Alice, se lo tienes que
explicar a él.
Alice resopló. Sabía que iba a vivir con él durante un
tiempo, pero no quería. Sabía que iba a haber complicaciones con Niall, y eso
no era bueno. Si le perdía, moriría. Stella chascó los dedos delante de ella.
-Alice, confía en mi ¿vale? Todo saldrá bien.
Alice sonrió, Stella la ayudaba mucho con todo, era genial.
-Gracias Stella, te debo una. Bueno, varias.
-No tiene importancia.-Se sonrieron.
-Sí la tiene y lo sabes. Será mejor que vayamos haciendo las
maletas, a ver qué pasa mañana…-Dijo Alice, desalentada.
-Seguro que nada, tal vez una fiesta, pero nada importante.
Anda vamos.
Fueron a su habitación y comenzaron a empaquetar sus cosas,
tarea complicada, ya que el suelo seguía inundado y resbalaba demasiado. Tras
un par de horas consiguieron reunir todas sus cosas en sus maletas y las
dejaron encima de la cama. Luego se dedicaron a recoger la casa todo lo que
pudieron para que el fontanero lo tuviera más fácil a la hora de las
reparaciones.
Cuando terminaron todas las tareas estaban tan cansadas que
se fueron directamente a la cama. Había sido un día duro, y mañana las esperaba
algo peor, por lo menos a una de ellas.
-FIN DEL CAPÍTULO 25-
A ver Espo,como te digo...me acabo de leer toooooodaaaaa la nave hasta AQUÍ! Y necesito con urgencia saber que pasará entre Alice y Liam,aunque sí te digo la verdad,tengo esperanzas de que en este tiempo en la casa Liam se enamore de Stella ^^ No sé seas porqué,pero hacen buena pareja ^^ así que siguiente YAAAAAAAAAAAAA!! *-*
ResponderEliminarPD: TE QUIERO MUCHÍSIMO ESPO <3
JAJAJAJJAJA me matas espo:) El 26 explica un pocito;) Peero el 27 y 28 van a ser... Ya lo verás!:)
ResponderEliminarPD: TE AMO MUCHO MUCHO MUCHO ESPO<3
Pues voy ahora mismo a leerme el 26 & 27 :))) Te amo mucho muchiiisiimoo
EliminarJajajaja ya he subido el 28, que mañana no podré subir :( Te amo muchoo espo
ResponderEliminarPD: ¿Te conectas al wa?:)